Prueba de vida, un reto para ancianos

Familiares de personas de la tercera edad se quejaron de trabajadores de Sedesol por el duro trato hacia este sector, quienes están inscritos en programas de asistencia y deben pasar la prueba de vida.

En días pasados, cientos de ancianos fueron citados para realizarse la prueba de vida, por lo que sus familiares tuvieron que trasladarlos desde comunidades apartadas del municipio para llevarlos a la cabecera municipal.

Al llegar, fueron informados que las citas habían sido canceladas, reanudándose al siguiente día, lo que generó molestia de los familiares.

Con grandes sacrificios por parte de los ancianos, quienes algunos caminaban con dificultad y el malestar de sus familiares, regresaron a practicarse los estudios de dicho programa que cambió de sede sin previo aviso, pasando del Parque Central al Parque 13 de Mayo.

Ya en el lugar, varios adultos mayores llegaron puntuales a la cita pactada a las 9 de la mañana. Muchos sin desayunar esperaron a que los encargados del programa se dispusieran a realizar su trabajo.

Sin embargo, el personal se retrasó dos horas para atenderlos, y sin usar el equipo suficiente para avanzar, lo que ocasionó que varios abuelos resintieran las largas horas de espera en sillas plegables de madera.

Algunas personas de la tercera edad protestaron y se retiraron y otros discutieron con el personal de la Sedesol.

La jornada duró desde las 11 de la mañana hasta las 6 de la tarde, por lo que los abuelos terminaron agostados debido a la falta de equipo para una rápida atención.