Aunque el corazón y el alma no se equivocan, un joven matrimonio de Escuintla vivió tres meses en la incertidumbre de saber si la niña que tenían en su hogar era realmente su hija, sin embargo, con la entrega oficial de los resultados de genética quedó cerrado el episodio de equivocación que se vivió en el Hospital de Huixtla, donde por omisión confundieron a 3 menores de dos partos -uno de gemelas- ya que inicialmente entregaron a este matrimonio una menor que después cambiaron, lo que originó la duda.
La historia concluyó hoy al ratificarse, con la prueba de ADN, que este matrimonio tiene en su cuidado a su verdadera hija; Galileo Ruiz Cabrera, padre de la menor, relata que el 7 de junio su esposa acudió al Hospital de Huixtla para tener a su bebé, un día después la niña nació pero en el mismo hospital tuvo lugar otro parto, en este caso de gemelas; surgiendo la confusión cuando los trabajadores no pusieron el brazalete correcto a la menor, teniendo las tres el mismo apellido.
Irresponsablemente el personal entregó a la niña incorrecta, pero al darse cuenta de los detalles y las omisiones los padres hicieron un reclamo, ante lo cual los trabajadores de manera personal intentaron recomponer el hecho y entregaron a la niña correcta a sus padres. Sin enbargo Ruiz Cabrera y su esposa, que no estaban satisfechos, presentían que la niña que le entregaron tras la confusión era su hija y solicitaron un examen de ADN, por lo que mientras esto ocurría las dos madres con sus hijas permanecieron en un albergue 8 días hasta que tuvieron el resultado de una de las gemelas.
El personal médico reconoció el cambio inicial de los bebés, sin embargo, el joven matrimonio a pesar de tener a la niña bajo su cuidado, acudió ante las autoridades para que se procediera de manera oficial a realizar el examen que aclarara sus temores y dudas.
El resultado de genética practicado a la pequeña Danna fue entregado este fin de semana, luego de tres meses de incertidumbre, tras una peregrinar por el Hospital de Huixtla y la Fiscalía de Tapachula les informaron que los resultados estaban en las oficinas de la PGJE de Huixtla.
Una vez con la documentación en la mano y conociendo el resultado, el padre se trasladó a su domicilio ubicado en la ranchería “El Recuerdo” del municipio de Escuintla, donde impaciente lo esperaban su esposa y la pequeña Danna para darles la noticia que seguramente celebrará la confirmación de que el amor y la familia está consolidado a través del lazo sanguíneo que los une.











