Psicosis, “el terror sin nombre”

Las personas que padecen psicosis son gente que sufre, que pierde el contacto con la realidad, son pacientes que en muchas ocasiones habitan “el terror sin nombre”.

De esta manera calificó a los trastornos psicóticos quien dirige la Unidad de Atención Mental “San Agustín”, Jesús Baltierra Hernández, aseverando que los padecimientos dentro de los cuales se especializan son los trastornos del pensamiento, los cuales denominan como psicosis, es decir, quienes a parte de entrar en la pérdida de la realidad, ingresan a un estado profundo de desconocimiento de sí mismos y de la conciencia.

El psicólogo comentó que al hablar de “terror sin nombre” no necesariamente se refiere al temor, angustia o al miedo, sino llanamente subrayó la palabra terror, ya que “la pérdida de la realidad es terrorífica, perder el mecanismo de la relación entre los significantes con los significados que finalmente es el lenguaje, ponen a cualquier individuo en cualquier situación fuera de lo ordinario”.

Explicó que estos estadios psicóticos como la esquizofrenia o la psicosis maniaco depresiva, entre otros, son de los cuadros que más atienden y la unidad mantiene una gran actividad de consulta externa, sin embargo, quienes tienen que hospitalizarse deben ser llevados por sus familiares y hacerse responsables dentro del tratamiento.

También a ellos los apoyan con atención psicológica para poder sobrellevar el problema por el que atraviesan.

El director destacó que están generando dentro de esta unidad un sentido de comunidad muy específico y este se refleja en la actitud de las personas que trabajan ahí, la cual es estar dispuestos para dar una atención y servicio médico, además de brindar calidez a los usuarios que sufren y merecen ser tratados con respeto.

“Los pacientes a veces llegan agitados, sin control de sus emociones, de su cuerpo y es ahí en donde las prácticas de sujetación y atención deben de ser profundamente humanas y cuidadosas, ya que en otras épocas el paciente era incomprendido, maltratado y marginalizado a veces con violencia”, expresó.

Expuso que es necesaria una mayor comprensión sobre el estado de salud mental del enfermo, ya que en algunas familias ha causado miedo, pánico, rechazo y vergüenza.

“Al enfermo mental se le escondía y negaba, pero hoy esos estigmas se han ido modificando de alguna manera, sin embargo es de suma importancia seguir trabajando para la toma de conciencia y sensibilidad dentro de la sociedad”.