PTAR, Real del Bosque, obra de impacto ambiental

El agua es clorada para cumplir con las normas exigidas para ser utilizada en riego.  Diego Pérez / CP
El agua es clorada para cumplir con las normas exigidas para ser utilizada en riego. Diego Pérez / CP

Tras casi un año desde su inicio de operaciones, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Real del Bosque genera un impacto positivo porque ha reducido por completo la emisión de aguas negras al río Suchiapa.

Así lo asegura el director general del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa), René León Farrera, durante una visita exclusiva a Cuarto Poder, en la que presume esta obra de ingeniería hidráulica.

La PTAR fue construida hace más de diez años, a la par del fraccionamiento del sur poniente de la ciudad que le brinda su nombre, sin embargo, fue abandonada por la empresa constructora y su falta de operación dio oportunidad al saqueo y robo de la totalidad del equipamiento.

Las aguas negras de las viviendas terminaban por contaminar las aguas del río Pacú, a la altura de la colonia del mismo nombre en el municipio de Suchiapa, lo que incluso se convirtió en un tema de carácter nacional, abordado por organizaciones que defienden el ambiente.

El año pasado, con la puesta en marcha de la municipalización del fraccionamiento, se logró la rehabilitación de la planta y se dio cumplimiento a las normas establecidas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

La inversión para la rehabilitación contó con la participación del organismo federal, así como del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), en conjunto con el Smapa.

La principal función de la planta es la remoción de los componentes de las aguas residuales, conocidas como aguas negras, resultado del uso doméstico.

Al jalar la palanca del inodoro, bañarse o realizar el lavado de trastos, se generan las aguas negras.