El pueblo creyente de Simojovel de Allende salió en defensa del párroco de la iglesia de San Antonio de Padua, Marcelo Pérez Pérez, luego de las amenazas de muerte, hostigamientos, persecuciones y difamaciones en su contra.
Reconocieron el trabajo del sacerdote Marcelo y su vocación de apoyar a la gente pobre, buscando la paz en la zona y en el estado de Chiapas.
Además de ser solicitado para intermediar ante cualquier conflicto que existe entre la comunidad indígena y el gobierno en sus tres niveles.
“El padre Marcelo está apoyando y buscando la solución de conflictos siendo mediador en algunas situaciones que involucran a ciertas comunidades cuando le han pedido el apoyo para que intervenga y ayude a la solución de los mismos, acompañando a los pueblos que luchan por la paz. Así como a los desplazados de sus comunidades y el caminar de los pueblos que defienden su tierra y territorio“.
Dijeron “el pueblo creyente se solidariza con su noble causa, en buscar siempre la paz y el bien de la comunidad, porque nosotros y nosotras somos testigos del trabajo que él realiza”, informaron a través de un comunicado.
Expresaron que por los acontecimientos de desplazamientos y asesinatos en Chabajebal, las autoridades partidistas u oficiales le pidieron al padre Marcelo su intervención para mediar este conflicto el cual aceptó.
Finalmente, afirman que tienen identificados a las personas que están organizando estos ataques sin fundamentos, ya que el pueblo creyente ha trabajado por la vida y la paz de los niños, jóvenes, mujeres y hombres.












