La parroquia de San Antonio de Padua en Simojovel, adscrita a la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, denunció las situaciones de violencia y desorden social que viven, por lo que pese a tocar las puertas de diferentes autoridades, siguen sin encontrar respuesta.
“Hoy Simojovel vive momentos críticos y ante todos estos acontecimientos vemos la complicidad de las autoridades que no hacen nada para frenar tanta inseguridad en el pueblo”, externaron.
En este contexto, el pueblo creyente contextualizó su denuncia, ya que el silencio los haría cómplices de las injusticias.
“Hoy, a la luz de la palabra de Dios, el pueblo creyente de esta parroquia de San Antonio de Padua, compartimos nuestra preocupación por todos los acontecimientos que se están viviendo frecuentemente tanto a nivel nacional, estatal y municipal. Y condenamos enérgicamente todas estas injusticias”, comunicaron.
Entre los acontecimientos se encuentran: “desplazamientos de familias a causa de la violencia generada por los cárteles en los municipios de la frontera de nuestro estado. De nuestra diócesis hay dos municipios: Frontera Comalapa y Chicomuselo”.
Así como el avance de la violencia causada por los cárteles hacia municipios como Comitán de Domínguez, Maravilla Tenejapa, Wl Parral, Berriozábal, Ocozocoautla, entre otros.
Específicamente en su región se han documentado intimidaciones, amenazas a familias y comerciantes, venta al por menor de drogas y, lo más preocupante, el uso de niños para la venta de droga dentro de las escuelas.
Los feminicidios son una constante, uno de ellos fue el de una señora encontrada a un costado de la carretera en el tramo Simojovel-El Bosque, muy cerca de la capilla de San Antonio. Otro hecho ocurrió en el mes de noviembre pasado en el barrio La Esperanza, donde existen varias cantinas.











