Cada 24 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Tuberculosis, una enfermedad que, según explica el investigador Héctor Javier Sánchez, puede afectar más a ciertas comunidades entre las que se encuentran los pueblos originarios, pero también las poblaciones migrantes y las privadas de su libertad.
Al año, la tuberculosis provoca alrededor de un millón y medio de fallecimientos al mismo tiempo que se diagnostican 10 millones de casos nuevos. Pese a que una de las formas más comunes de contagio es a través de la tos, Héctor Javier también señala que la enfermedad puede ser provocada por tomar leche proveniente de una vaca enferma.
“Y lo digo porque hemos tenido la posibilidad de asistir a hospitales de la Ciudad de México, donde uno de cada tres casos, era por este tipo de contagio”, indicó.
Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo que pueden agravar la tuberculosis se encuentra comorbilidades tales como el VIH, el sobrepeso, la desnutrición o la diabetes. Sobre este último punto, el investigador mencionó cómo en las comunidades bebidas como la Coca Cola son un factor de riesgo para la salud.
En el caso de la desnutrición, Javier Sánchez dijo que, en un estudio realizado en San Cristóbal en población escolar, tanto del centro y como de la periferia, se observó que esta diferencia marcaba la posibilidad de tener algún rezago alimentario. Esto debido a que es en las periferias de la ciudad donde se encuentra mayor población indígena y marginada.
El investigador también subrayó que la falta de una buena infraestructura de salud hace que la tuberculosis sea una enfermedad que causa pobreza en quienes la padecen, señalando que el 9 % de los pacientes se encuentran en pobreza y después de la enfermedad, esta cifra aumenta hasta el 56 %.
Entre los retos que los pacientes afrontan en la zona Altos es un estigma al interior de sus comunidades, así como la falta de información en las unidades de salud, donde el personal no suele hablar la lengua de los pueblos originarios.












