La falta de cultura financiera al momento de ordenar todos los trámites que impliquen recursos o bienes puede traer como consecuencia problemas no sólo en los inmuebles ante la falta de testamentos, los conflictos también pueden ocurrir en aquellos casos donde las personas que pierden la vida dejan seguros o inversiones activas y los familiares desconocen cómo reclamarlas, dijo el titular de la Unidad de Atención a Usuarios de la delegación en Chiapas de la Condusef, Hildiberto Ochoa Zamayoa.
En el caso de los seguros, refirió, es común que los trabajadores del sector formal tengan este derecho y nombran a quienes serán los beneficiarios, no obstante, también ocurre que esas personas desconocen la información o no tienen la póliza que los acredita.
Lo que se debe hacer, sugirió, es que los familiares acudan a las instalaciones de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) para que el personal realice una búsqueda con las empresas vinculadas al tema y así saber si el fallecido tenía o no algún seguro.
Ochoa Zamayoa refirió que ocurre una situación similar para los casos donde se dejaron cuentas de cheque o dinero dentro de una institución financiera; no obstante, estos trámites se tienen que hacer de manera presencial, los interesados tienen que llenar algunos formatos para que el proceso se haga más rápido.
Lo que se requiere para avanzar en estos casos, explicó, es la identificación del beneficiario, el acta de defunción de la persona que, en teoría, dejó el seguro, además de algunos documentos que deben descargarse en línea o que se pueden otorgar en la delegación de la Condusef.
Aunque se trata de un tema relevante, comentó el titular de la Unidad de Atención a Usuarios de la comisión, apenas se reciben entre cinco o seis personas de forma mensual que requieren de la orientación en estos trámites, sin embargo, muchos beneficiarios se quedan indefensos porque no tienen el documento para acreditar el derecho ante una institución financiera y no saben con quién preguntar.
Ochoa Zamayoa mencionó que en el caso de los seguros, las respuestas pueden demorar hasta 60 días, mientras que en las cuentas de inversión llevan un mes; después de esa fecha la propia Condusef reenvía la información a los usuarios.
Dijo que la ventaja es que una vez que se identificó a los beneficiarios, el documento que reciben es el que les da el aval para acudir ante las instituciones financieras a reclamar los recursos. En caso de una negativa se pueden emplear otros recursos legales.
Cuando un trabajador no haya dejado beneficiarios en los seguros, mencionó Ochoa Zamayoa, la Condusef pierde cualquier facultad de investigación, debido a que ese proceso se tiene que resolver en otras instituciones y por las vías legales.












