Puentes sin mantenimiento, un riesgo permanente

Puentes sin mantenimiento, un riesgo permanente

Tuxtla Gutiérrez, como el resto de los municipios en el estado, no cuenta con un presupuesto destinado al mantenimiento y rehabilitación de puentes vehiculares, lo que conlleva a que muchas de estas estructuras presenten daños que afectan su capacidad de servicio, convirtiéndolas en un riesgo para la seguridad de los habitantes. 

En este contexto, la gran mayoría de los puentes vehiculares que se encuentran en la ciudad,  están expuestos a factores ambientales como  la corrosión, deslizamiento de suelo, erosiones por corrientes pluviales, fugas de agua, lo que trae como consecuencia que muchas de estas estructuras presenten serias afectaciones, incluso algunas han colapsado principalmente en  temporada de lluvias.

Para el presidente del Colegio de Ingenieros Topógrafos, José Odilio Hernández Albores, los puentes vehiculares de la capital del estado, carecen de un monitoreo constante que permita conocer las condiciones físicas en que se encuentran y el grado de vulnerabilidad a las que están expuestas. 

Para Hernández Albores, una revisión visual no basta para saber si un puente tiene alguna deficiencia, ya que existen instrumentos más precisos que permiten conocer sobre posibles  fallas, fracturas en su interior o daños generados por factores externos.

“Se requiere de un muestreo, estadísticas de observancia por un tiempo determinado, además de verificar que los drenajes no estén afectando los cimientos de los puentes” detalló.

En entrevista, indicó que gran parte de los puentes vehiculares con los que cuenta la ciudad fueron construidos hace muchos años,  por lo que es necesario un análisis detallado para lo cual se necesita de un programa enfocado a reforzar sus estructuras.

Asimismo, precisó que en el tiempo de vida de los puentes influye la calidad de los materiales, su planeación y mantenimiento, por lo que es de suma importancia que las dependencias de desarrollo urbano destinen un recurso para su cuidado.

“Nosotros hacemos los trazos, la planimetría, altimetría, las ubicaciones reales de los puentes, pero muchas veces la calidad de los materiales usados son establecidos por la constructora” afirmó.

En este sentido, comentó que un puente vehicular para ser ubicado adecuadamente, necesita de estudios de mecánica de suelo para medir las precipitaciones, las crecidas máximas y mínimas, la velocidad de la corriente de caudales y posibles materiales de arrastre, además de un diseño estructural para saber que tipo de carga va a tener, todo ello con la finalidad de evitar algún daño a futuro.

Por su parte el presidente del Colegió de Arquitectos Chiapanecos (Cachac) José Francisco Franco Martínez, puntualizó que un puente vehicular necesita ser revisado por lo menos cada seis meses y un mantenimiento cada año, ya que el material se desgasta con el paso del tiempo.

Además, aseveró que el incremento del tráfico y la presencia de vehículos sobrecargados, pueden ocasionar en las estructuras de los puentes deficiencias o defectos, por ello los inspectores deben examinar e informar acerca de esos cambios de condición a las autoridades para su reparación.

“Para conocer la condición real y evaluar cada uno de los elementos del puente, es necesario un programa de inspecciones, el cual debe realizarse en forma organizada y con los especialistas en la materia”, apuntó.

Así también explicó que la época más recomendable para realizar esta inspección es al término de la temporada de lluvias, ya que es cuando se observan los indicios de socavación, que es una de las causas principales del colapso de un puente.

El caso más relevante de los daños que ha provocado la socavación en  estas estructuras, ocurrió en el 2010, cuando  una parte del puente vehicular del Libramiento Norte, a la altura de la 5a. Poniente colapsó derivado de un deslave.

En la actualidad, algunos puentes vehiculares que fueron construidos sobre el río Sabinal y otros afluentes están expuestos a  presentar daños  estructurales, como ha sido el caso del que se encuentra en la calle Las Palmas  Río Usumacinta, en la Colonia 24 de Junio. 

Otro puente  vulnerable a los factores ambientales es el que se encuentra cerca de la Residencial Campestre La Granja,  sobre la parte norte poniente de la capital, donde la erosión constante de la tierra derivado de las corrientes de aguas que recorren del Sabinal y de ríos subterráneos, provocan que los cimientos de esta estructura esté en constante exposición.

Al cuestionar sobre el tema, la secretaria de Protección Civil Municipal, Elizabeth Hernández Borges, se limitó a decir que la responsabilidad del diagnóstico y revisión de los puentes vehiculares le corresponde a las autoridades de  Protección Civil Estatal, dependencia a cargo de Luis Manuel García Moreno. 

En ese sentido, el titular de la Secretaría de Protección Civil a nivel estatal, reconoció que los puentes vehiculares de la zona del libramiento como de los que se encuentran en otros puntos de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, requieren mantenimiento.

García Moreno, recordó que dentro de las principales funciones de esta dependencia a su cargo se encuentra la elaboración de dictámenes de riesgo, que permiten emitir recomendaciones pertinentes en materia de protección civil sobre la factibilidad de uso y funcionamiento adecuado de este tipo de infraestructura vial.

A pesar de la postura de ambos funcionarios, la realidad es que muchos de los puentes vehiculares de la capital, sobre todo de aquellos ubicados cerca de arroyos, canales de aguas residuales, están en un constante peligro de sufrir daños, pero que se le ha dado poca atención por parte de las autoridades.

Si bien Tuxtla Gutiérrez requiere de este tipo de infraestructura  para poder dar mayor fluidez a los cientos de automovilistas que atraviesan la ciudad de ciudad de poniente a oriente  y viceversa, es necesario que la construcción de los puentes vehiculares, se hagan cumpliendo con especificaciones técnicas que rigen las normas oficiales de construcción, para lo cual es necesario el apoyo de los diversos colegios para darle el seguimiento a este tipo de obras,  pues cualquier daño a los cimientos de los puentes genera un riesgo muy alto a la población. 

En este contexto cabe mencionar que, en declaraciones realizadas durante administraciones gubernamentales pasadas, el mismo titular del entonces Sistema Estatal de Protección Civil, señaló que todos los puentes del Libramiento Norte tenían condiciones de riesgo.

Es por eso que —y pese a la opacidad con que se maneja la información respecto del estado de dictámenes de riesgo de las referidas estructuras— es necesaria una evaluación y reconsideración transparente de las condiciones de riesgo y la creación de un fondo especial para el mantenimiento de dichos puentes.