En los últimos años se ha destacado la labor de investigación, conservación y promoción de la flora y fauna nativa de Chiapas que se lleva a cabo en el Zoológico “Miguel Álvarez del Toro”, ubicado en Tuxtla Gutiérrez, sin embargo, más de una persona se ha preguntado: ¿y qué comen las especies que están en exhibición?
En esta reserva, cuya extensión supera las 111 hectáreas, la población que acuda al lugar tendrá la oportunidad de disfrutar de 170 especies de diferentes grupos y que equivalen a unos mil 500 ejemplares, los cuales consumen platillos alimenticios que son variados.
Explicación de una especialista
Lilia Ivón Ruiz Galaz, curadora general de Nutrición y Salud Animal en el ZooMAT, detalló que desde las 6:00 de la mañana se reúne el personal para preparar, en diversas formas y modalidades, las dietas que requieren los animales.
Es decir, los ejemplares consumen frutas, verduras, huevos, leche y carnes rojas o blancas; se le suman los granos o vitaminas, dependiendo de la especie. Algunos productos se ofrecen enteros, otros cocidos o en pedazos.
Por ejemplo, los jaguares reciben trozos de carne, mientras que los cocodrilos comen una pasta que está hecha a base de pescado triturado. Los especialistas analizan a cada animal, y en algunos la alimentación es licuada. Todo se hace dependiendo la edad, la especie o su condición fisiológica (crías, adultos, animales jóvenes).
Para reforzar la alimentación
Las croquetas, explicó la médico veterinario zootecnista, forman parte de la suplementación que se da a ejemplares como el tapir, las guacamayas, monos o tucanes. Con ese alimento se complementa el nivel de proteínas, vitaminas y minerales que necesitan.
Una de las particularidades en las dietas de los animales del ZooMAT es lo que consumen los quetzales: ellos reciben su comida en forma de perlas o bolitas, debido a que en la vida silvestre comerían frutas pequeñas, esas mismas las pueden usar, incluso para el cortejo.
La dieta del tapir es variada, se le ofrecen diferentes productos en el día, desde concentrados de avena hasta las frutas, ramas y hojas que consumiría en su hábitat natural; se trata del animal que más come en el ZooMAT. En el caso de los felinos, consumen hasta tres kilos y medio de carne, dependiendo del tamaño del animal.
Variedades en sabores y colores
La alimentación cambia en función de las condiciones de los animales; en estos momentos hay una hembra ocelote con su bebé, ello implica que requiera de una dieta más rica y suplementada para que se cubran todos los requerimientos de la madre y la cría. Sucede una situación similar con aquellos que son más viejos y que tienen problemas para comer los trozos más grandes.
Con lo antes señalado, es importante mencionar que el zoológico tiene un espacio y se cuenta con las personas adecuadas para preparar los alimentos, además de los insumos para la conservación y preparación diaria que demandan los ejemplares.












