Que se proceda sobre asunto financiero: JLA

Abenamar Sánchez * CP. El Gobierno de Manuel Velasco Coello debe sentar un precedente: investigar bien qué pasó con el dinero del préstamo que hizo el anterior Gobierno, saber quiénes son los responsables del posible mal uso de los recursos y proceder contra ellos, comentó en entrevista el doctor en economía, Jorge López Arévalo.

En Chiapas hay insolvencia económica y no hay rescate del Gobierno federal; se habla del agujero financiero pero no hay culpables y presuntos implicados, dijo López Arévalo, especialista en economía de estados y pobreza, investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas.

Integrante de la Sociedad de Economía Mundial, y académico invitado en diversas universidades europeas, Jorge López Arévalo es autor de varios estudios sobre la deuda pública del estado que durante el sexenio del Gobierno anterior creció de 881.7 millones de pesos a 20 mil 583.1 millones de pesos.

Ante la noticia de que el anterior Gobierno no dejó más que 150 millones de pesos de mil 900 millones de pesos que debió haber dejado, correspondientes éstos a la mitad del último empréstito que el Congreso local autorizó al anterior gobernador bajo el argumento de que el 50 por ciento sería para la nueva administración estatal que empezaría el 08 de diciembre de 2012, el economista comentó en días pasados que desde el 2007 se vislumbraba un Chiapas en bancarrota porque entonces ya se había rebasado el 25 por ciento del techo de endeudamiento, que es el monto del Ramo 28 -recursos de la Federación no etiquetados- que sirve de garante de préstamos.

Además de dejar en claro sobre cómo se empleó el dinero y proceder contra los responsables del posible mal uso, el Gobierno debe renegociar la deuda, cobrar impuestos (aunque esta medida es impopular en cualquier circunstancia) y buscar un mínimo rescate con el Gobierno federal.

-¿Hay riesgos?

Jorge López Arévalo advirtió sobre la posibilidad de que se multipliquen los conflictos, que la crisis de caja se convierta en crisis política. El Gobierno, sugirió, debería explicar bien el asunto a la gente, aunque por más explicaciones que se den la situación es difícil si el dinero no llega a los bolsillos y no se procede contra los responsables, porque tiene que haber culpables; el dinero no se esfumó solo.

Dijo que el anterior Gobierno y el Congreso del estado no debieron sobrepasar la norma jurídica que establece que el endeudamiento no debe ser superior al 25 por ciento de la sumatoria de las participaciones federales (ramo 28) y los ingresos propios. Pero ellos lo incumplieron desde el 2007; por eso se debe fincar responsabilidades.