Quebrarán mil 500 empresas al cierre de la pandemia

Quebrarán mil 500 empresas al cierre de la pandemia

A medida que la pandemia por el Covid-19 avanza en la entidad y que esto frena la apertura de los negocios, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en el estado, Arturo Marí Domínguez, estimó que en Chiapas al cierre de la pandemia unas mil 500 empresas afiliadas se declararán en quiebra, ante la falta de liquidez y de un apoyo gubernamental antes de reiniciar sus actividades.

Manifestó que, a pesar de la preocupación que tiene el sector empresarial debido a que no hay generación de ingresos, no es momento de reiniciar actividades, pues se están alcanzando cifras récord de contagios por día en Tuxtla Gutiérrez.

Sin embargo, dijo, en términos económicos para las empresas esto significa que no podrán reabrir los locales y tendrán que prolongar el cuidado de la salud de los chiapanecos pero, advirtió, el cierre por varias semanas sólo empeorará la situación económica.

Lo que vendrá una vez que pase la pandemia, opinó el presidente del CCE, es que el 35 por ciento de las cinco mil empresas afiliadas ya no tendrán las condiciones de regresar al mercado laboral; las personas que tienen alguna actividad económica se dedicarán a otros giros.

Créditos

Sobre el anuncio que hicieron las autoridades estatales, con respecto a una bolsa económica de 500 millones de pesos, el líder empresarial comentó que se trata de una opción más para los empresarios que puedan acceder a los créditos, considerando que es la banca privada quien lo autorizará.

“No resuelve un problema que ya existe en las empresas que es la baja liquidez y ya la insolvencia, yo creo, en muchos casos”, dijo.

Si el banco que dará los créditos, añadió, pide una revisión de seis meses de las finanzas de las empresas locales, pocas serán las beneficiadas al considerar que los últimos 90 días han sido complicados para generar economía.

El reto más grande no es la cantidad de dinero que se ofrezca en la banca comercial para las empresas, lo más importante -remarcó el líder empresarial- es que no se pidan tantos requisitos para que los comerciantes puedan acceder a los beneficios, recordando que cada banco tiene sus propias reglas de operación.

Sobre el regreso a la “nueva normalidad” una vez que pase la pandemia, el empresario comentó que los sectores sociales y productivos tienen que acostumbrarse a vivir con el coronavirus (como ha ocurrido con otros padecimientos); en el Consejo se están preparando y buscando asesorías para que la no aglomeración y la sana distancia sea permanente.

Regresar o no a las actividades comerciales el 1 de junio, ante la presión de un sector empresarial, Marí Domínguez opinó que los adheridos al CCE están respetando las decisiones gubernamentales debido a la alarma que existe por el alto nivel de contagio, pero los empresarios no pueden aventurarse a abrir sus locales sólo porque se han cumplido 90 días de confinamiento.

La readaptación tendrá que ser obligatoria, consideró, debido a que existen eventos que deben realizarse con un número elevado de personas, de lo contrario, no son rentables; es decir, los restaurantes tienen que llenar las mesas de comensales, la hotelería debe tener clientes o el transporte turístico debe llevar un número importante de visitantes para que generen utilidades.

Finalmente, el presidente del CCE consideró que los créditos no sólo deben darse en época de pandemia, son opciones que debieran ser permanentes para impulsar a las empresas locales o para la reactivación económica.