Integrantes del Proyecto de Conservación del Manatí del Sistema Lagunar Catazajá identificaron que dos ejemplares de esta especie se encuentran varados en una posa con poca profundidad, sin que hasta el momento se hayan encontrado los mecanismos adecuados para moverlos a espacios más amplios y seguros para su desarrollo.
De acuerdo con la información, fue personal de la Cooperativa Pesquera Chacamax los que alertaron a los especialistas de la aparición de estos animales en los humedales La Libertad, que es una zona que, por su flora y fauna, está sujeta a conservación.
Los manatíes son ejemplares que llegan a crecer hasta cuatro metros de largo y pesar casi 500 kilogramos, por lo que dicha situación complica llevarlos de un lado a otro con facilidad; los que fueron reportados permanecen en un remanente de arroyo y los comuneros, así como las personas que integran el Proyecto de Conservación, están a la espera de que se presenten las lluvias para que el animal encuentre un mejor sitio.
Lo que se está haciendo para aminorar el riesgo de la especie es un monitoreo permanente y se ha implementado todo un programa de alimentación con la esperanza de que en los siguientes días suba el nivel de profundidad y dicho cuerpo de agua se conecte con otros ríos o lagunas.
Los trabajos de vigilancia que han realizado los integrantes del Proyecto de Conservación, revelaron que en todo el Sistema Lagunar Catazajá y los humedales La Libertad existen entre 60 y 80 ejemplares y, contrario a lo que se piensa, sus casi cuatro metros de largo no representan ningún riesgo para la población debido a que no son animales agresivos.
Se trata de los únicos mamíferos en el mundo que se alimentan de hierbas, su comportamiento (tímido) indica que es muy complicado que se acerquen a los espacios de convivencia humana; estos conocimientos se han expresado a los comuneros a través de los talleres de sensibilización.
En los recorridos que hacen los conservacionistas se utiliza equipo especializado en el Sistema Lagunar y el humedal La Libertad, debido a la turbiedad del agua; no obstante, las investigaciones revelan que en las 51 mil hectáreas sujetas a conservación se pueden apreciar a las hembras en una edad adulta con sus crías, pero sólo en los meses de mayo a agosto.
Con frecuencia es que estos animales de casi media tonelada de peso quedan atrapados en las redes de pesca, donde los más grandes son los que logran romperlas, pero las crías terminan ahogadas por la falta de oxígeno, debido a que no pueden estar más de 25 minutos bajo el agua.












