Quema de pirotecnia no alteró calidad del aire

Quema de pirotecnia no alteró calidad del aire

Aunque en el mes de diciembre (de 2023) se llevaron a cabo celebraciones correspondientes a la nochebuena, navidad y fin de año, que implicó que muchas familias realizaran la quema de pirotecnia o juegos artificiales, esos festejos no generaron un impacto significativo para modificar la calidad del aire, puntualizó Ramón Corzo Toledo, director de Cambio Climático y Economía Ambiental por parte de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).

Explicó que durante el 24 de diciembre del año pasado se presentaron picos en las partículas contaminantes que llegaron a los 68 microgramos por metros cúbicos, sin embargo, conforme avanzaron los días los niveles fueron disminuyendo.

Para el 31 de diciembre, enfatizó, las partículas se mantuvieron por debajo de los límites máximos permisibles. Cada hora de monitoreo los datos se encontraron muy por abajo de lo establecido para que se cambie de buena a aceptable en la calidad del aire.

Al preguntarle si la quema de pirotecnia en estas fechas influyó, comentó que las razones pueden ser variadas y no precisamente por el uso de la pólvora. Al hacer un conteo de 24 horas, añadió, en general la calidad del aire fue buena.

La calidad del aire fue aceptable, refirió, pero los días 26 y 28 de diciembre. Los datos que tienen es que los incendios se han presentado antes de concluir el año y se trata de unos de los acontecimientos que más impacta con las partículas suspendidas.

Con el frío y las bajas temperaturas, mencionó, la contaminación en el aire no se dispersa de forma sencilla, el proceso es más lento. En el inicio del año todavía no se ha registrado algún evento que marque un cambio sustancial en la calidad del aire.

Conforme avancen los meses, es posible que se observe algún ajuste en los parámetros, los cuales pudieran estar relacionados con las quemas o incendios forestales en los alrededores del estado. Con base en el monitoreo que se analiza, el límite máximo permisible es de 45 gramos por metros cúbicos; en el momento en que se pasan esos números se empieza a tener una mala calidad.