Paola Hidalgo Hernández, adscrita a la Dirección de Proyectos Ambientales y Cambio Climático de la Secretaría de Medio Ambiente y Movilidad Urbana del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, subrayó que la contingencia ambiental registrada en la capital chiapaneca tuvo como principal causa las quemas de pastizales y predios baldíos tanto en zonas urbanas de la capital, elevando los niveles de contaminantes en el aire, eme específico partículas PM2.5.
Señaló que estas prácticas suelen originarse por la falta de limpieza en predios abandonados, lo que propicia incendios y una acumulación de contaminantes en la atmósfera.
“La calidad del aire es un factor clave para la salud pública y el bienestar general, no solo de la población, sino también de la flora y la fauna”, señaló.
Indicó que los principales afectados durante estas contingencias son los grupos vulnerables, como personas adultas mayores, niñas y niños, quienes pueden presentar afectaciones en vías respiratorias, pulmones y garganta, por lo que se recomienda evitar actividades al aire libre durante estos episodios.
Subrayó que la mejora en la calidad del aire registrada posteriormente se debió, en gran medida, a las condiciones climáticas, como la presencia de vientos que ayudan a dispersar los contaminantes y evitan que queden estancados en la zona metropolitana.
Desde el ámbito institucional, explicó que la dependencia municipal trabaja de manera coordinada con la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural, a través del programa de monitoreo de la calidad del aire, que realiza mediciones diarias y publica los resultados para consulta pública en redes sociales.
Además, destacó la importancia de iniciativas como Arboleando Tuxtla, un programa que promueve la reforestación de parques y espacios públicos, así como áreas que la propia ciudadanía pone a disposición, con el objetivo de incrementar la cobertura arbórea en la capital y contribuir, a largo plazo, a una mejor calidad del aire.












