Quesos sin etiquetar, un riesgo para la salud

Quesos sin etiquetar, un riesgo para la salud

El 90 por ciento de los quesos que se comercializan en Chiapas carecen de registro sanitario, lo que representa un verdadero peligro para la salud de la población.

José Trejo, director general de Lácteos del Potrero, señaló que la ausencia de etiquetado en los quesos que se venden en el estado conlleva no solo el consumir un producto hecho a base de sustitutos y conservadores, sino que además la leche que se emplea para su elaboración pudiera estar contaminada con brucelosis o tuberculosis.

“El 90 por ciento de los quesos que se venden en la ciudad no traen etiqueta y esto es un riesgo para la salud, porque si la vaca tiene brucela, la leche y el queso lo tendrán y quien lo consuma va adquirir esa enfermedad”, indicó.

De acuerdo con la presidenta del Sistema-Producto Leche en la entidad, Consuelo González Pastrana, el 80 por ciento de la leche que se genera en Chiapas se destina a la producción de quesos, mientras que el 20 por ciento restante es adquirida por la principal empresa procesadora de leche líquida que opera en la región.

El 70 por ciento del queso que se produce en Chiapas es para consumo interno, mientras que el resto se comercializa en diversos estados del país.

En Chiapas se produce aproximadamente un millón 142 mil litros diarios de leche que provienen de las cuencas lecheras de las regiones Norte, Valle Zoque, Mezcalapa, Frailesca e Istmo-Costa.

La falta de empresas procesadoras de leche en Chiapas ha provocado que gran parte de la producción se venda a la industria quesera local.

Esto ha propiciado la proliferación de negocios dedicados a la elaboración de quesos de forma artesanal sin que estas tengan las instalaciones adecuadas ni los equipos para poder pasteurizar la leche que utilizan.

Aunado a ello, muchos de estos quesos utilizan sustitutos de leche, como son grasas vegetales almidones, lo cual no es informado a los consumidores, incumpliendo con ello con la norma comercial y sanitaria a nivel federal.

De acuerdo con José Trejo pasteurizar un kilo de leche cuesta alrededor de ocho pesos, lo que para muchos procesadores no es costeable.

El costo para la adquisición de maquinaria para este fin resulta para la gran mayoría de los quesos en Chiapas sumamente alto, pues un pasteurizador pequeño de fabricación nacional tiene un precio en el mercado de más de 700 mil pesos, mientras uno de manufacturación extranjera asciende a los 2 millones de pesos.

Pese a ello, en algunos municipios del estado, productores se han asociado para poder crear marcas colectivas de queso cumpliendo con los niveles de calidad que demanda el mercado regional y nacional.

Consuelo González Pastrana, señaló que Quintana Roo, Nuevo León, Guerrero, Michoacán, Puebla, son algunos de los mercados en donde ha llegado el queso chiapaneco.

El director general de Lácteos del Potrero, señaló que si bien la industria de queso enfrenta grandes retos, principalmente en lo que respecta a mejoramiento de infraestructura y los procesos de certificación, existe una amplia oportunidad para consolidar esta actividad en el estado de Chiapas.

La ganadería en Chiapas ocupa el tercer lugar nacional, con una producción de 120 mil toneladas anuales de carne de bovino y 423.6 millones de litros de leche con valor en conjunto de 6 mil 800 millones de pesos anuales.