Un grupo de estudiantes de sexto semestre de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) presentó un proyecto de intervención urbana desarrollada en el barrio Santo Domingo, uno de los más emblemáticos de la ciudad capital, que contempla diversos factores como el abandono de viviendas y el potencial comercial que presenta.
Problemáticas
Mariana Guadalupe Pérez Jiménez comentó que identificaron las problemáticas que enfrenta el barrio para poder proponer una solución integral que sea favorable para los habitantes de la zona, basándose en el plan integral de mejoramiento urbano a fin de que se garantice el fortalecimiento de la economía local.
Algo que identificaron fue el declive demográfico social y cultural, siendo más específicos, la pérdida de la población y la falta tanto de participación como de comunicación de los habitantes, sumándose la inseguridad por falta de iluminación, el abandono de viviendas, encharcamientos por falta de drenaje pluvial, además de una mala imagen urbana por la falta de mantenimiento de las viviendas.
Andrés Vázquez Gordillo señaló que basan el proyecto en la gentrificación, que es el proceso de renovación de una zona en deterioro, para lo cual plantean la construcción de un andador turístico que permitiría promover la cultura y las tradiciones, además de la generación de economía para artesanos y comerciantes locales.
Desarrollo integral
También, el desarrollo de un conjunto habitacional, porque en el diagnóstico encontraron un declive demográfico. Con esto se promueve una mejor imagen para el barrio y atrae a su vez a gente nueva. Otra propuesta es un área deportiva como complemento, con el objetivo de atraer a personas jóvenes y así permitir el desarrollo integral.
Para el diagnóstico y las propuestas se guiaron de los planes de desarrollo urbano de la ciudad, además de análisis similares a lo proyectado. Paralelamente hicieron sondeos con los habitantes, para saber lo que piensan de su barrio y lo que consideran es necesario para revivirlo.
Todo el proyecto lo desarrollaron por alrededor de cinco meses, con la asesoría de sus docentes de imagen urbana.












