Racismo estructural esta matando lenguas maternas

Racismo estructural esta matando lenguas maternas

Las lenguas maternas de Chiapas, particularmente la Chuj (donde existen menos de 150 hablantes) se están muriendo por todo el racismo estructural que existe y que desvincula a las comunidades originarias y a las pocas personas que tratan de mantenerlas, consideró Roberto Lorenzo Ruedas, jefe de la Unidad de Culturas Populares Indígenas y Urbanas en el estado.

Entrevistado sobre el tema, añadió que en nuestro país existen fronteras imaginarias y hasta políticas, que marcan límites territoriales para las comunidades originarias o para la población indígena.

La lengua materna Chuj se habla en la zona fronteriza de Chiapas, entre Tziscao y La Trinitaria, pero también en Guatemala, país donde existen más hablantes. La Secretaría de Cultura del Gobierno Federal, precisa que en Chiapas aún existen 12 lenguas indígenas: Mam, Jakalteco, Tsotsil, Tojolabal, Teko, Qato’k, Tseltal, Lacandón, Zoque, Ch’ol, Teko, Chuj y Q’anjob’al.

Lorenzo Ruedas estimó que en el nuevo censo que realice el Inegi en el mes de marzo, se podría hablar de la desaparición de alguna de las 68 lenguas maternas que se encuentran en el país.

Los trabajos de registro de las autoridades, aclaró, sí existen y tienen el enfoque de revitalizar las lenguas, mas no es una cuestión de las instituciones asegurar que las personas mantengan las costumbres; antes, remarcó, debe existir respeto a los territorios de las comunidades.

Uno de los obstáculos históricos entre los jóvenes que están migrando de sus pueblos, es que al llegar a los sitios urbanos (por la poca aceptación) se tienen que olvidar de su lengua materna, la cual no es usada como una forma de comunicación.

La problemática también se lleva a otros campos; son pocos los intérpretes que existen para las personas que enfrentan problemas jurídicos o que están tras las rejas. Como ejemplo, para el caso de los zoques apenas se tienen registradas a ocho personas para auxiliar a los cientos de reos en todo el estado. Esta situación, dijo, supone mayores esfuerzos por parte de las autoridades.

Finalmente, Lorenzo Ruedas lamentó que la carga histórica y la discriminación hacia los pueblos indígenas complique la reproducción de lenguas maternas, para que así estas se puedan dar en otros territorios más urbanizados.