Radio Ombligo, el mundo al alcance de tus tímpanos

Raymundo Zenteno. CP
Raymundo Zenteno. CP

Anduvimos preguntando por todos los pueblos de Chiapas: “¿Has visto a Raymundo Zopilote por aquí?, es que queremos entrevistarlo”. Y muchos niños nos dieron sus referencias: “Búscalo en el Cerro del Rebote”, me dijo uno, y allá nos fuimos.

Lo encontramos antecito de las siete de la mañana. Iban a entrar (junto a Tania Gaviota y Hugo Torongo Tortugo), en vivo, al programa de radio que transmite el Sistema Chiapaneco de Radio y Televisión, por el 93.9 de la FM, para todo Chiapas, desde hace casi 14 años.

Preguntarte sobre la importancia de la radio en Chiapas, no solo como un medio de comunicación de alta penetrabilidad en segmentos de la población de escasa preparación, sino como un instrumento de educación y, particularmente, de los niños.

Uff, la radio es un libro, es muchos libros que entran en tu oreja a través de las ondas hertzianas. Es la posibilidad de que el arte llegue a tu vida sin que tengas que ir al teatro, a los conciertos, el chance de entrar a la cocina de Mozart y Vivaldi. La radio te instruye en salud, amplía tus horizontes porque pone el mundo al alcance de tus tímpanos con solo encenderla.

Radio Ombligo educa y hace imaginar a los niños, pero también los obliga a pensar, sobre temas de adultos que deben conocer, comprender, enterarse y... opinar.

No buscamos educar. Se da en automático cuando tocamos un tema que, sabemos, interesará a los niños. Hablar de guerras, de historia, de terremotos, de hambres, de destrucción, todo eso son cosas que les interesa porque son sensibles e inteligentes. Y claro, también les gusta la alegría. Buscamos estimular su curiosidad y asombro. Nos encanta inventarles insospechadas felicidades.

¿Cuál es tu ánimo para los siguientes años con este formato de radio?

Muchas veces pensé en tomarme mi “año sabático” luego de tres mil programas en vivo en ya casi 14 años. ¡Pero no nos deja el público! No quieren darnos vacaciones, y ellos mandan. Hay familias que desde la pancita de la madre ya tienen al crío pegado al ombligo radiofónico y esperan que salte al mundo para que escuche sin interferencias acuáticas. Así que, ni modo, a seguir saltando a la antenita ambarina de cada mañana.

¿Cuál es el siguiente paso de Radio Ombligo?

Siempre nos causa angustia pensar que otros niños y niñas de México no tienen su ombligo radiofónico. ¿Cómo llegar a ellos? ¿Cómo alcanzar la infancia que vive el sur de los Estados Unidos, que van perdiendo su identidad cuando en la música y la literatura infantil hay tremenda riqueza cultural? Un gran paso será crecer por la vía electrónica y buscar cómo llegar a estas familias, tal vez a través de radios locales y en medios virtuales de comunicación.

¿Existen programas de radio parecidos o similares en México o en América Latina?

Hay muchos programas que, por lo regular, transmiten sábados o domingos. Como Radiombligo no. ¿Cuál es la clave? No lo sé, pero te diré lo que hacemos: creemos que frente a nosotros hay un público inteligente y sensible. Procuramos aprovechar cada minuto. Están prohibidos los lugares comunes, hablar sin argumentos, la vulgaridad. Estamos por la espontaneidad, pero no por la improvisación. Y a parte, aunque no lo parezca (súper secreto) hay para cada emisión un texto literario.

Desde el poder, pareciera que se le apuesta muy poco a la transmisión de la cultura directamente hacia los niños, salvo la educación diseñada para memorizar y repetir.

Uy, sí. Y es que los del poder no tuvieron su Radiombligo. En mi caso, me tocó escuchar De Puntitas, cuando estudiaba ingeniería en la UNAM. De Puntitas me llenó de esas cosas maravillosas que ahora busco poner en las orejas de la gente. No dije niños. A todos: chicos y grandes les gusta Radiombligo, como les gusta la luna o las naranjas. Bueno, lo procuramos.

En Chiapas hay pocas escuelas de música para niños, ¿hace falta más música para los niños, los ciudadanos del mañana?

¡No del mañana, son los ciudadanos de hoy!, ¿Quién llora y ríe y piensa y duerme y salta y aprende y perdona y ama y etcétera, de más cosas? ¿Los niños o los adultos? ¡Pues los niños! Son más completos en todos los sentidos. Es un desperdicio no ofrecer los medios para su crecimiento espiritual, emocional e intelectual. De ahí la importancia de la radio y la televisión públicas como medios que suplan las carencias formales de la educación. Deberían enviar de vacaciones a Siberia a los que dicen estupideces en los medios públicos de comunicación. Y que allá se queden, sin internet, leyendo cuentos infantiles hasta que aprendan a ser sencillos, como cuando era niños.

La ciudadanía comienza desde la infancia: somos una sociedad reflejo de nuestra infancia, ¿cómo mejorarnos para el futuro?

Un buen comienzo es colgar un columpio y subirte en él. Los adultos olvidan muy pronto que fueron mejores. Un buen comienzo para el futuro es jugar con tus niños. Si no tienes, búscate algunos.

Hoy tenemos una infancia que “viene con el chip integrado”, que asimilan más pronto la tecnología que la responsabilidad por el medio ambiente, por ejemplo.

¡Nada de chip integrado! Asimilan todo lo que les pongas enfrente. Tengo dos hijas. Ambas son muy pila para la tecnología, pero son muy sensibles al arte. Les gusta la música, el cine, aman a los animales y cuidan el ambiente. También son muy críticas y, al mismo tiempo, amorosas.

Tu apuesta siempre ha sido por la libertad del pensamiento, por la libertad de imaginar de los niños, ¿cómo se ve el futuro, el de los niños de hoy tomando la decisiones del mañana?

El espíritu de nuestro tiempo está en picada. Dios es más religión que espiritualidad, así que no hay referentes profundos. El arte es lo más cercano a lo espiritual, porque venimos de un ser creador (poiesi) que quiso hacernos a su imagen. Los pueblos, aunque religiosos, pueden ser bárbaros. ¡Urge que el teatro, la danza, la música, la literatura, el cine… lleguen a nuestros niños! De otro modo, sin Dios y sin arte podrán ser hasta peores que nosotros.