Ramón Gómez es el guía responsable de explicar el funcionamiento de los volcanes a los visitantes de la exhibición Sbeel Dinosaurios, un recorrido que se encuentra al interior del Museo Chiapas de Tuxtla Gutiérrez.
Pero tras el licenciado en Pedagogía, experto en volcanes, hay una amplia historia de resiliencia, puesto que Ramón es uno de los 22 mil sobrevivientes de la erupción del volcán Chichonal en marzo del año 1982.
A los cinco años de edad, Ramón vivía en la comunidad El Carmen Tonapac, del municipio de Chapultenango.
Los pobladores de la zona poco o nada sabían de la existencia de un volcán en las cercanías, incluso antes de la erupción pensaban que era un cerro más.
La noche del 28 de marzo, la abrupta erupción obligó a un grupo de familias de la comunidad a refugiarse en la iglesia; sin embargo, el techo del edificio era de láminas y comenzó a colapsar.
La familia de Ramón junto a otras tres comenzaron un éxodo con rumbo desconocido. En el camino lograron ubicar una cueva en donde vivía una familia y ahí se refugiaron.
Días después continuaron su camino y lograron llegar al municipio de Ocotepec; posteriormente, el pequeño niño junto a sus familiares fue concentrado en las instalaciones donde ahora se encuentra la Feria Chiapas.
Cuatro meses más tarde, la comunidad de El Carmen Tonapac fue reubicada en el municipio de Chiapa de Corzo, pero las aspiraciones de Ramón crecieron al visitar Tuxtla Gutiérrez.
Los sueños comenzaron a crecer, pues se imaginaba viviendo en la ciudad y vistiendo de la forma en la que veía a los habitantes de la capital.
A los 11 años de edad, Ramón decidió emprender la aventura de vivir en la ciudad capital, sin saber hablar español, ya que su lengua de origen es el zoque.
Junto a un primo se dedicó a vender dulces y limpiar zapatos, pero los recursos no alcanzaron más y regresó a su casa en el municipio de Chiapa de Corzo.
Sin perder de vista sus propósitos, a los 14 años de edad, Ramón concluyó la secundaria y por medio de un comercial de televisión se enteró de la existencia del Conafe y que la institución era una oportunidad para poder seguir estudiando.
Ingresó al Consejo Nacional de Fomento Educativo como instructor, por lo que fue enviado a una comunidad del municipio de Chicomuselo, en donde impartió clases por un año. Luego concluyó sus estudios de preparatoria, y para estudiar la universidad brindó sus servicios como capacitador de instructores.
Con el apoyo de algunos familiares que vivían en Tuxtla Gutiérrez y una beca para estudiar, Ramón pudo concluir sus estudios de Pedagogía.
A lo largo de su vida, debido a la pasión por el funcionamiento de los volcanes se mantuvo aprendiendo sobre toda la información posible que pasó por sus manos.
Proyecto
Como integrante del Instituto de Ciencia y Tecnología (ICTI) del estado, recibió la oportunidad de encabezar el proyecto dedicado a los volcanes, por lo que no dudó en aceptar la propuesta.
Las vivencias de la infancia de Ramón y su origen indígena son motivo de orgullo, por lo que ahora comparte lo que ha aprendido a los visitantes del Museo Chiapas.












