Huixtla inundada de basura; edil renta camiones viejos

La cabecera municipal de Huixtla se mantiene inundada de basura, es común ver en calles y camellones desechos que atraen y generan fauna nociva. El alcalde Carlos Eduardo Salazar Gam ha sido rebasado en este rubro por compromisos políticos que lo obligan a pagar la renta diaria de cinco viejos camiones (uno compactador y otros de volteo), que en su mayoría se encuentran descompuestos.

El problema es evidente, pero se agrava aún más por marcadas diferencias internas en el cabildo huixtleco que no autoriza recursos para el mantenimiento de los carros particulares. Tanto en el caso de la basura como del agua potable, las consecuencias las sufre la ciudadanía abandonada a su suerte, toda vez que en ambos casos el servicio es pésimo a pesar de que el personal encargado muestra disposición a hacer su tarea, pero no hay equipo adecuado para desarrollar esas labores.

La ciudadanía ha pedido al Gobierno del Estado intervenga para dar solución al problema de la recolección de basura en Huixtla, convertido ahora en un problema de salud pública. Además se pide que se investigue la corrupción al interior del Ayuntamiento, debido al arrendamiento de camiones que no sirven y el pago de servicios de mantenimiento a unidades no oficiales que incluso cargadas de desechos se mantienen por días en la cabecera municipal.

Fuentes oficiales al interior del Ayuntamiento señalan que la corrupción promovida por el alcalde es uno de los motivos principales. Se señala insistentemente que no se ha invertido ni un peso en la adquisición de equipo nuevo, sino que diariamente el Ayuntamiento de Huixtla paga una renta de cinco mil pesos por cada uno de cinco camiones presuntamente destinados para la basura; sin embargo, como se trata de vehículos viejos cuya vida útil ya caducó, entre estos uno compactador y otros de volteo, constantemente sufren desperfectos.

El compromiso político del alcalde Salazar Gam con las firmas arrendadoras de ciertos políticos es que los viejos camiones que habrían sido entregados “funcionando” recibirían mantenimiento por el propio Ayuntamiento y no por el proveedor. No obstante, al carecer de recursos en la comuna, esos camiones se suman al equipo chatarra que existe en el Ayuntamiento, mismo que continúa generando el pago diario de su renta, y que además es una consecuencia del compromiso por la ayuda política que el alcalde recibió en campaña.

Al igual que los camiones rentados para la recolección de basura, también existen otros que son arrendados para otras áreas como obras públicas y sin que la misma administración sepa cuáles son, porque el contrato sólo existe en el papel.

Como una defensa a las carencias que tiene la administración municipal de Huixtla a cargo de Carlos Eduardo Salazar Gam, se señala que la culpa es de las personas que sacan su basura a la calle en espera de que el recolector pase; sin embargo, como esto no ocurre, en muchos caos los perros destrozan las bolsas y los fétidos olores inundan a la ciudad.