Migrantes que han enfrentado la lentitud en los trámites que realizan ante el INM, que aún están a la espera de que se cumplan las citas que les han agendado dentro de hasta cuatro meses, no descartan sumarse a una nueva caravana, toda vez que consideran que sólo de esta manera la institución dependiente de la Segob cumple con su función de atenderlos. En las últimas horas se mantienen activos organizando documentación para solicitar amparos. 

Y aunque en esta ocasión no se ve la figura del coordinador del Centro de Dignificación Humana A.C., Luis García Villagrán, quien en la última caravana que salió, dijo que ha apoyado para lograr su objetivo de transitar por territorio mexicano sin que los detuvieran, ya que sólo buscan una mejor condición de vida para ellos y sus familias. 

El pasado sábado García Villagrán anunció su retiro de este tipo de acciones, una vez que fuera entregada la última tarjeta a los 812 migrantes que conformaron el segundo viacrucis migrante que permitiría que desde Huixtla dejarían Tapachula y con ello esta frontera sur, para continuar su trayecto hacia el centro del país.

Entre el grupo de centro y sudamericanos, haitianos, cubanos y africanos que mantiene presencia en el parque Bicentenario, hay desesperación. Señalan reiterativamente que algunos llevan más de dos meses y la fecha de su cita ante las autoridades aún es muy larga; no tienen dinero, no hay empleo, duermen a la intemperie, padecen rechazo social en su contra y el personal de Migración sigue con la misma postura de retrasar la atención y mantenerlos encarcelados en esta ciudad.