Personal de la Guardia Nacional (GN) y del Instituto Nacional de Migración (INM) realizaron la madrugada de este viernes una redada en el parque Bicentenario, ubicado en el centro de Tapachula, que desde hace varios meses está ocupado por migrantes que viven, duermen y hasta hacen sus necesidades fisiológicas allí. Sin embargo, poco antes del mediodía una nueva caravana con 250 extranjeros partió hacia la Ciudad de México.

Esta nueva minicaravana es la número seis de la última semana. En esta ocasión, los extranjeros de distintas nacionalidades (centro y sudamericanas, cubanos, haitianos y africanos) hicieron el recorrido aparentemente sin liderazgo; hasta las 16:30 horas del viernes habían avanzado unos 12 kilómetros a la altura del crucero del ejido Álvaro Obregón, a pesar de que entre ellos había incertidumbre, pero aún así algunos continuaron con la caminata para tratar de llegar al segundo punto de revisión migratoria en el municipio de Huehuetán, a unos 26 kilómetros.

En la primera acción realizada en el parque Bicentenario fueron asegurados unos 150 extranjeros, entre hombres, mujeres y niños que fueron llevados a las instalaciones de la Estación Migratoria Siglo XXI del INM, mientras que las instalaciones del parque ya se encuentran resguardadas por autoridades preventivas para evitar que vuelvan a ser ocupadas por extranjeros.

En torno a estas acciones de desalojo hay reacciones encontradas, pues aunque la mayor parte de la población calificó como una acción positiva el que se recuperen y limpien esos espacios públicos, mismos que desde hace varios meses se habían apropiado los extranjeros y en los que se señala que se tiene que aplicar la ley, en contraparte, algunas opiniones señalan que estos (migrantes) no tienen un lugar a donde irse, ya que los albergues están saturados.

En lo que se refiere a la caravana, en esta ocasión el INM no ha negociado con el grupo para ceder a su petición de trasladarlos a Huixtla y entregarles visas por razones humanitarias. Hay cierto desconcierto entre los migrantes, pues mientras algunos desean continuar otros muestran ya cansancio por haber caminado 12 kilómetros bajo los intensos rayos del sol.