El Instituto Nacional de Migración (Inami) reinició actividades en la Oficina de Regulación de Estancia en Tapachula, que permaneció cerrada desde el 15 de marzo pasado, después de un motín de extranjeros que dejó como saldo a un funcionario lesionado.
Ante ello, cientos de migrantes, principalmente cubanos y centroamericanos, se arremolinaron en la entrada principal de esas instalaciones para presentar una solicitud y obtener un Oficio de Salida que les permita continuar con su viaje hacia Estados Unidos.
Esas oficinas se encontraban cerradas, aunque “los servicios migratorios no se detuvieron y se operó normalmente en el resto de las instalaciones que el Inami tiene en Chiapas”, dijo la dependencia en un comunicado.
Precisó que durante ese tiempo se realizó la reparación del inmueble y “se aprovechó para el reordenamiento de archivos, la revisión de procesos pendientes y la evaluación operativa de los servicios”.
En espera
Ante este panorama, cientos de personas llegadas de Cuba y Centroamérica se concentraron en la calzada en donde se ubican esas instalaciones junto a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, para buscar ser atendidos por los agentes migratorios.
Hicieron listas de cubanos y centroamericanos, supuestamente para tener un orden en el ingreso hacia las oficinas para iniciar el trámite.
De acuerdo con el cubano Carlos Javier, son unos cinco mil connacionales que se encuentran concentrados en Tapachula esperando que se abran las oficinas de Regulación de Estancia para iniciar el proceso y poder estar legalmente en territorio mexicano.
“Nos estamos organizando con una lista que hicimos”, señala, y precisa que muchos de ellos llevan dos meses en espera de una solución de las autoridades migratorias.
El extracontinental José Daniel León explica que junto con su esposa ingresaron a territorio mexicano por la Frontera Sur el 13 de marzo pasado y se mantienen en espera de una solución.
“Nosotros nunca hemos tenido problema con la autoridad. Yo tengo mis documentos demostrando que ya inicié el proceso”, mencionó.
Y reconoció que otros grupos de sus connacionales han participado en hechos de violencia y “no han seguido las reglas”, incluso muchos ya siguieron el camino al norte, algunos con amparos y otros como pueden.
Solamente en el primer día de reapertura de esas oficinas migratorias se registraron más de mil 400 extranjeros, quienes solamente esperan que les entreguen un documento que les permita continuar su camino, ya que el objetivo no es quedarse, sino ir a Estados Unidos.












