El cielo de Tuxtla Gutiérrez se pintó de colores este fin de semana con la realización del segundo festival “¡Qué Viva el Papalote!”, un evento que reunió a decenas de familias en el parque Bicentenario para disfrutar de una jornada llena de tradición, alegría y convivencia.
Organizado por el Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura (ITAC), el festival ofreció una amplia variedad de actividades que hicieron de la tarde un espacio de encuentro para niñas, niños y adultos.
Desde temprana hora, las y los asistentes comenzaron a llegar con papalotes de distintos tamaños y colores, listos para elevarlos en el cielo, mientras otros participaban en talleres, juegos y dinámicas diseñadas para toda la familia.
El ambiente festivo se complementó con música en vivo, brincolines, pintacaritas y actividades recreativas, lo que permitió que cada integrante encontrara una forma de disfrutar el evento.
Las risas de las niñas y los niños, junto con la presencia de madres y padres de familia, marcaron el ritmo de una jornada donde la convivencia fue el eje central.
Para muchos asistentes, el vuelo del papalote representó no solo un juego, sino una forma de reconectar con tradiciones que han pasado de generación en generación.
Autoridades culturales destacaron que este tipo de eventos buscan fomentar la sana convivencia y el uso de espacios públicos, así como fortalecer el tejido social a través de actividades accesibles para toda la población.












