Realizan estudio para evitar la brucelosis

La Secretaría de Economía dio a conocer que se encuentra desarrollando un estudio para evitar la brucelosis en el ganado que se cría en los ejidos de Tuxtla, lo que a su vez llevará a mejorar la calidad de los ejemplares, así como su alimentación.

David Zamora Rincón, titular de la dependencia, informó que a través del departamento agropecuario realizan distintos procesos en beneficio del campo tuxtleco, el cual por mucho tiempo ha sido abandonado.

Indicó que actualmente están concluyendo un proyecto de salud animal, el cual consiste en la aplicación de una vacuna y un reactivo para detectar la brucelosis y tuberculosis en el ganado bovino.

Esta acción tiene la finalidad de cuidar la salud animal, y que a su vez se refleje en la salud de los consumidores.

Detalló que en Tuxtla existen cinco ejidos con 100 productores y un hato ganadero de mil 500 cabezas de ganado.

Esta es una actividad económica importante, por ello se han sumado estos trabajos de manera conjunta entre el Gobierno Municipal y Estatal.

En ello participa también la Senasica del Gobierno Federal para preservar la salud animal, mejorando los procesos que llevan a cabo los ejidatarios.

Pero eso no es todo, ya que la capital chiapaneca cuenta con un rastro de ganado bovino, lo que representa parte de la infraestructura para su manejo adecuado.

Recordó que los productores y ganaderos se han vinculado con el fin de que puedan utilizar este equipo para garantizar la salud de la población.

“Este tema es de suma importancia, ya que en el proceso de sacrificio se debe garantizar la sanidad de la carne; es importante que todo se haga de acuerdo a lo que establecen las normas oficiales.

Con ello se logró que el ganado de los ejidatarios se introduzca en el Rastro sin la intervención de intermediarios”, mencionó.

Además existe la proyección de otro estudio a través de la alimentación del ganado, donde se pretende determinar la influencia en el ganado con el consumo del forraje o alimento con pocas cantidades de agua, problema que apremia en los ejidos de la capital chiapaneca.

Destacó que estos trabajos se han realizado gracias a las alianzas entre estos sectores de la población.

“Es un trabajo en conjunto, los ejidatarios han respondido de una forma positiva, se han sumando y aceptado estos procesos de formación, capacitación y mejoramiento continuo”, concluyó.