La problemática del sector cafetalero a causa de la plaga de la roya es analizada por especialistas e investigadores de México y Centroamérica en el Foro-Taller «Análisis de la Cafeticultura, Problemas y Soluciones».
Y es que se ha establecido que la caída de la producción en el caso de Chiapas, ha sido superior al 50 por ciento, al pasar de 2.2 millones de quintales a menos de un millón.
De la actividad cafetalera dependen más de un millón 200 mil chiapanecos, motivo por el cual se requieren alternativas viables para el rescate integral de la actividad, se dijo en el marco de la inauguración.
La Secretaría del Campo en coordinación con el Instituto Chiapaneco del Café, la Fundación Produce, el Consejo Mexicano de Comercio Exterior e Investigación y el Sistema Producto Café, organizaron el encuentro que suma a representantes de México, Guatemala, Costa Rica y Nicaragua.
En ese sentido, investigadores del Instituto de Cooperación para la Agricultura (IICA), de Costa Rica, de Nicaragua y de la Asociación Nacional del Café de Guatemala, así como del Colegio de la Frontera Sur, Universidad Autónoma de Chiapas y de la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (Conabio), hacen planteamientos mediante los cuales se busca encontrar alternativas a la problemática.
En los talleres de planeación estratégica los participantes expusieron las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas que enfrenta al sector, tendientes a buscar las soluciones más adecuadas.
Situación
El director del Centro de Agroecología San Francisco de Asís (Casfa), Jorge Aguilar Reyna, a nombre de los productores reconoció los esfuerzos de la Secretaría del Campo de Chiapas que conjuntamente con sus similares de Oaxaca, Guerrero y Veracruz, presentaron la solicitud de declaratoria de emergencia fitosanitaria ante el Gobierno federal, aunque hasta el momento aún no se resuelve.
Dijo que México era el cuarto productor mundial de café y pasó al número ocho, mientras que en exportaciones, del quinto puesto está ahora en el onceavo, motivo por el cual el impacto a las economías de los productores es severo.
“El escenario financiero del sector no es muy agradable. Se tienen fincas abandonadas y un incremento en la migración”.












