Realizan homenaje póstumo a maestra

Realizan homenaje póstumo a maestra

Un momento verdaderamente emotivo se vivió en la Escuela Primaria Rosario Castellanos Figueroa durante un homenaje realizado por todo el personal docente en honor a la maestra Mariana Zea López, quien desafortunadamente falleció a causa del coronavirus. Ella era originaria de Jitotol y ejerció la docencia por 26 años.

Con todas las medidas sanitarias correspondientes y respetando la sana distancia, directivos y docentes dieron el último adiós a su compañera y amiga, que se integró a esta escuela en el 2013. Su hermano Mariano Zea López y esposa agradecieron el reconocimiento a la maestra.

Junto a las cenizas de la maestra Mariana recorrieron los salones en los que impartió clases, a manera de despedida, un momento muy emotivo para todos los presentes, quienes la recordaron con mucho aprecio y como una excelente mentora.

La maestra Mariana cursó sus estudios en la Normal del Estado de esta ciudad capital, donde se recibió como licenciada en Educación Primaria. Inició su labor docente el 1 de noviembre de 1993 en el municipio de Rayón.

Posteriormente impartió clases en Pantepec y Huixtán, hasta que pidió su cambio a la capital chiapaneca, siendo asignada a una primaria de la colonia La Ilusión; tiempo después en Terán, hasta en el 2010 ingresó a la zona escolar 078, para finalmente integrarse a las filas docentes de la primaria Rosario Castellanos en 2013.

Su hermano narró que le faltaban dos años para jubilarse y tenía planeado hacerlo en esa escuela, donde se sentía a gusto, pero desafortunadamente la pandemia llegó a Chiapas y en enero se contagió, empezando con síntomas leves, hasta ir empeorando poco a poco.

Ella estuvo 33 días hospitalizada, de los cuales 15 pasó intubada, debido a su gravedad; lamentablemente no superó la enfermedad, al igual que uno de sus hermanos, que falleció un mes antes que ella también a causa del coronavirus.

Don Mariano Zea cuenta que ha sido muy doloroso tener que despedirse de sus hermanos de forma tan inesperada y con tan poco tiempo de diferencia, además que siendo por covid el proceso es totalmente diferente y deja un mayor vacío, ya que deben despedirlos en un lapso corto por indicaciones de las autoridades sanitarias.

El director de la escuela, Roger Urbina Maldonado, manifestó que la maestra Marianita, como solían llamarla, era una compañera y amiga leal a sus principios y valores, con voz fuerte y tajante. Instruyó a varias generaciones de alumnos, preferentemente a los más pequeños de 1o y 2o grados, en quienes volcaba su amor maternal y los conducía al aprendizaje y diversas actividades artísticas y cívicas.