Ayer jueves, 20 de abril de 2023, se conmemoró el Día Internacional de la Marihuana, y para celebrarlo, alrededor de 200 personas consumidoras realizaron la primera “Cannabis en Marcha” en Tuxtla Gutiérrez. Este encuentro tuvo el objetivo de respaldar el consumo con fines medicinales, lúdicos, terapéuticos y recreativos.
La celebración de esta fecha surgió en Estados Unidos en los años 70 y se ha extendido por todo el mundo como una forma de reivindicar la legalización y la cultura cannábica.
Una olorosa estela de humo acompañó al contingente que partió del parque de la Juventud con dirección al Congreso del Estado, donde se realizó un mitin, presentación de testimonios y demandas, para concluir con la entrega de una petición a los legisladores chiapanecos para que aborden la legalización y no criminalización del consumo de la marihuana.
La movilización fue organizada por diversos colectivos, personas en rehabilitación terapéutica cannábica y grupos sociales, quienes buscan generar conciencia sobre sus derechos, crear espacios recreativos libres de violencia y visibilizar los beneficios del cannabis para la salud.
Uso medicinal
Quien por sus orígenes oaxaqueños quiso ser nombrado como Nanga ti Feo, relató que al cumplir la mayoría de edad decidió consumir marihuana para hacer a un lado un tratamiento de clonazepam, derivado del diagnóstico temprano de ansiedad.
“A pesar de que me daban dosis pequeñas, no sentía que el medicamento calmara algo; cuando cumplí la mayoría de edad comencé mi consumo recreativo y me di cuenta de los beneficios con las secuelas de ansiedad; bajaba el estrés, tenía más concentración, entonces comencé a usarlo ya desde otra perspectiva”.
En 2019 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró como inconstitucional la prohibición absoluta del consumo personal de cannabis; en 2021 declaró inconstitucional penalizar la posesión de más de cinco gramos de marihuana, a excepción de que se pueda probar que no es para consumo personal.
La ahora presidenta de la SCJN, Norma Lucía Piña Hernández, fue la promotora de estos fallos; expuso que los pilares para la justificación que orilló a la Suprema Corte a tomar la decisión, fue el término del “libre desarrollo de la personalidad”, la cual fue adoptada por la doctrina constitucional mexicana bajo dos aspectos fundamentales.
El primero en términos jurídicos, basado en diversos estudios internacionales de filósofos del derecho, quienes “han analizado el papel del Estado y hasta dónde debe llegar su relación con los derechos humanos y fundamentales del ser humano” a lo que se le denominó “coto vedado”.
El segundo pilar fueron estudios de test, donde se analizó el daño que provocan otras sustancias dañinas como el alcohol y el tabaco, las cuales presentaron números más altos en afectaciones al ser humano, “bajo esos parámetros, entonces no era ideal la prohibición para los fines constitucionales que se persiguen”, puntualizó.












