René Cruz Montalvo, especialista en temas de economía y finanzas, consideró que las nuevas disposiciones de las facturas electrónicas 3.3 que se aplicarán en 2018, pueden generar algunas complicaciones en Chiapas, porque hay municipios donde no se tiene acceso a internet, fundamental para cumplir con el proceso.
Comentó que esta disposición aumentará la fiscalización, porque ahora las autoridades cuentan con toda la información de los contribuyentes, desde los ingresos hasta el pago de impuestos.
En ese sentido, explicó que el panorama de fiscalización por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT) no es nada alentador, aunque se espera que sea más “blando” a mediados del año, debido al proceso electoral local y federal que se llevará a cabo.
Agregó que, a pesar de las bondades y beneficios que ofrece esta factura electrónica -como la de obtener información más rápida de los ingresos, clientes y proveedores-, es una medida netamente fiscalizadora.
Herramientas
Sin embargo, dijo, es necesario que los empresarios entiendan que se implementa este cambio, porque el siguiente paso es tener las herramientas y equipos para cumplir con todo el proceso.
Esto es fundamental porque, explicó, después de la prórroga que dieron las autoridades fiscales en la facturación electrónica de 3.2 a 3.3, quien no cumpla puede ser acreedor a multas “que no son para nada ni pequeñitas ni sencillas”.
Incluso, agrega: “hasta el 30 de junio de 2018, en caso de que exista un posible error o discrepancia al registrar la clave de unidad de medida y/o clave de producto o servicio, no se considerará infracción”.












