El presidente de la Asociación Civil Avivando a México y líder evangélico en Chiapas, Marco Tulio Carrascosa, manifestó su rechazo a las terapias de conversión, conocidas como Ecosig (Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género), al calificarlas como prácticas “inhumanas” que no corresponden con los principios del evangelio.
“El mensaje de Dios nunca será forzado. La palabra de Dios es abierta al que quiera recibirlo. Jamás se ha obligado a nadie”, afirmó Carrascosa, desmarcando a las iglesias cristianas de este tipo de prácticas y señalando que fueron psicólogos y terapeutas —no las comunidades religiosas— quienes, desde la década de los años 50, intentaron cambiar la preferencia sexual de las personas a través de métodos psicológicos.
“Es una cuestión inhumana, porque la persona decide lo que quiere ser”, indicó.
Reforma
Caber recordar que en Chiapas se aprobó una reforma al Código Penal, el 4 de junio de 2025, que tipifica como delito las terapias de conversión y establece penas de hasta dos años de prisión para quienes las practiquen, incluso con el consentimiento de la persona.
Carrascosa utilizó una analogía bíblica para explicar su postura. Al referirse al pasaje de Sodoma y Gomorra, señaló que el “mayor pecado” no fue la forma de vida de sus habitantes, sino “querer imponerse ante todos y obligar a todos a que fueran como acostumbraban ellos”.
“El mayor pecado aquí no es el que tiene una preferencia, sino tratar de imponerle al otro esa preferencia. Nosotros como cristianos tenemos que respetarlos a todos”, afirmó.
El líder evangélico insistió en que “la iglesia no da terapias, la iglesia comparte el evangelio”, y enfatizó que la palabra de Dios es abierta para todas las personas, sin distinción.












