La Red de Mujeres Indígenas Lideresas de Chiapas expresó su más firme rechazo ante la violencia institucional, laboral y mediática que enfrenta María de la Flor Gómez Cruz, directora del Centro Estatal de Lenguas, Arte y Literatura Indígenas (Celali).
“Es fundamental subrayar que Gómez Cruz, hablante de la lengua tojolabal, es la primera mujer indígena en ocupar la dirección de este instituto, hecho histórico que representa un avance significativo en la participación y liderazgo de las mujeres indígenas en espacios de decisión cultural”, agregó.
En un pronunciamiento señaló que “no es menor mencionar que, cuando una mujer indígena llega a estos cargos, suelen activarse dinámicas de cuestionamiento y violencia que responden a un sistema patriarcal y colonial que históricamente ha negado nuestras capacidades de dirección y liderazgo”.
Expresó que “a partir de un proceso administrativo interno relacionado con la separación laboral de un trabajador indígena del Celali, se ha desatado en días recientes una campaña de señalamientos en redes sociales y medios digitales que responsabilizan directamente a la directora, generando una narrativa de desprestigio en su contra”.
La agrupación manifestó que “es importante precisar que las decisiones laborales dentro de las instituciones públicas responden a procedimientos administrativos y jerárquicos establecidos y no pueden reducirse a decisiones personales. En este caso, la situación deriva de determinaciones institucionales adoptadas por las instancias correspondientes y no es justo ni responsable trasladar de manera simplista la carga de esa decisión a la directora del Celali”.
Hostigamiento digital
Agregó: “Observamos con preocupación que publicaciones en redes sociales, incluidas las emitidas por familiares del trabajador han contribuido a construir un clima de hostigamiento digital que coloca a la compañera María de la Flor Gómez Cruz como responsable directa, lo que ha incrementado los ataques y descalificaciones hacia su persona y su capacidad profesional”.
Afirmó que “cuando se intenta presentar este hecho como un acto de confrontación entre personas indígenas, se invisibiliza la complejidad institucional del proceso y, además, se genera una narrativa que termina violentando a otra mujer indígena que ejerce un cargo directivo. No podemos permitir que el ejercicio de responsabilidades administrativas sea utilizado para desacreditar su trayectoria ni para instalar discursos de violencia”.
Según la Red de Mujeres Indígenas Lideresas de Chiapas, “nunca antes en la historia del Celali se había observado un nivel de exposición y descalificación pública como el que hoy se dirige contra una mujer indígena en la dirección. Esto no puede desligarse de las estructuras patriarcales que buscan castigar el liderazgo femenino, en especial cuando proviene de nuestros pueblos”.











