Francisco Estrada Ramírez, delegado de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en Chiapas, declaró que en lo que va de la temporada vacacional han recibido 21 denuncias de comercios que aumentaron precios, principalmente del ramo turístico como restaurantes que aplican en la cuenta total las propinas.
En este sentido, el funcionario federal explicó que este periodo se juntaron tres programas: Vacacional, Cuaresma y de Semana Santa, donde se reportaron este número de denuncias que fueron debidamente atendidas.
Asimismo, dijo que se ha aplicado el monitoreo de los productos de la canasta básica, así como la colocación de preciadores y el decálogo del consumidor y labores informativas que se llevan a cabo en diversos puntos.
Como ejemplo citó que se han puesto mil 700 preciadores y se han verificado 44 mil productos de la canasta básica en campo, tanto en Tuxtla Gutiérrez, Tapachula como en San Cristóbal.
En Tapachula inmovilizaron 132 productos, como por ejemplo, tostadas que no tenían fecha de caducidad, agua purificada que no contenía el número de lote, normas que han estado verificando y seguirán haciéndolo dentro de lo comprendido en el operativo hasta el 28 de abril.
Explicó que se llevan a cabo la colocación de los sellos de inmovilización y se inicia un proceso en donde el proveedor tiene que aportar datos y facturas para hacer un procedimiento legal.
Dentro de los aeropuertos de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y Palenque instalaron módulos de atención, asimismo, en las centrales camioneras se brindó información y asesoría.
En el caso de las aerolíneas se encontraron casos de sobreventa de vuelos, donde se llevó a cabo conciliación para colocar a los pasajeros en otros vuelos, o bien la compensación en comidas y estancias.
Externó que una tendencia en las vacaciones son las quejas contra proveedores de tiempos compartidos, donde no se fijan de las cláusulas y causan un desequilibrio en la contratación de estos servicios y los clientes son víctimas de fraude, por lo que recomendó estar atentos en los contratos.
Recalcó que desde el mes de diciembre los operativos terminaron como tal, es decir, no existen verificaciones de oficio por lo que cuando se encuentra una irregularidad, le dan cinco días al proveedor para que subsane el error o de lo contrario realizan las multas dependiendo de las características del negocio y del giro.












