Durante una semana, la parroquia de San Francisco de Asís recibió la reliquia insigne de segundo grado de su santo patrono, en el marco del 800 aniversario de su tránsito. La visita reunió a cientos de fieles en celebraciones litúrgicas, momentos de oración y actividades espirituales.
La reliquia fue recibida desde la tarde del 19 de julio por una comisión parroquial en el santuario guadalupano de Tenosique, Tabasco. Un día después arribó a la capital chiapaneca, donde fue acogida por los fieles en la capilla de San Antonio de Padua para posteriormente recorrer en solemne procesión las calles hasta llegar al templo parroquial, donde permaneció expuesta para la veneración de los creyentes.
Durante toda la semana, la comunidad participó en diversas actividades religiosas encaminadas a profundizar en el legado espiritual de San Francisco de Asís.
Cada mañana se celebró el rezo de Laudes, mientras que todos los días se oficiaron misas al mediodía y por la tarde, con la participación de los distintos decanatos de la vicaría San Marcos y de grupos pastorales de la parroquia.
Uno de los momentos centrales fue la Adoración Eucarística por la Vida Consagrada, realizada el jueves, seguida de una celebración eucarística presidida por el vicario episcopal para la Vida Consagrada.
La visita también contó con la presencia del arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor José Francisco González González, quien exhortó a la comunidad a mirar a San Francisco como un ejemplo vigente de pobreza evangélica, sencillez y amor a Dios, especialmente en este año jubilar que recuerda los ocho siglos de su tránsito a la casa del padre.
Como parte de su recorrido por el sureste del país, el 25 de julio la reliquia fue trasladada a Chiapa de Corzo, donde fue recibida en el colegio La Patria, institución administrada por las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, permitiendo que más fieles participaran en esta expresión de devoción.
La estancia de la reliquia concluyó el 26 de julio, cuando fue despedida por la comunidad parroquial para continuar su peregrinación hacia la parroquia de San Judas Tadeo, en Chetumal, Quintana Roo.












