La presidenta de la Mesa Directiva del mercado Juan Sabines (antes Díaz Ordaz), Isabel Nangusé Tondopó, comentó que ante la ausencia de los vendedores ambulantes las ganancias de los locatarios han aumentado, además, el mercado ha recobrado la algarabía que surgía entre los diferentes clientes y vendedores.
Temporada
Con los aproximadamente dos mil vendedores informales, principalmente apostados sobre la Primera Oriente y Poniente, muchos de los compradores ya ni siquiera se acercaban a los dos mercados públicos, problemática que iba en aumento en estas fechas decembrinas.
“Nos ha beneficiado mucho el retiro de los ambulantes ya que las ventas han aumentado, pero no solo a los locatarios sino a toda la ciudadanía que está feliz de ver el Tuxtla de ahora, de poder caminar por las calles. Agradecemos al alcalde Fernando Castellanos que cumplió con la promesa”, añadió Nangusé Tondopó.
En apenas dos días los locatarios han considerado que sus ganancias han subido en comparación con días anteriores, principalmente estos comerciantes valoraron que con el ambulantaje los más afectados fueron las personas dedicadas a la venta de la carne de pollo.
Recuperación
“Vimos que lo más perjudicado fue el giro de pollo, pero ahorita las compañeras ya repuntaron sus ventas lo hemos visto en estos días. Esperamos que para los días 24 y 31 las ventas mejoren al cien por ciento o más en todos lados”, abundó la representante de los locatarios.
Cabe señalar que los locatarios más afectados con el comercio informal fueron los del mercado Rafael Pascacio Gamboa (Mercado Viejo), ya que sobre la Primera Poniente entre Tercera y Cuarta Sur, sitio donde se sitúa una de sus entradas, fue donde por más tiempo ofertaron los ambulantes sus productos.
Por otro lado, la actual mesa directiva del mercado Juan Sabines ayer realizó un convivio entre los locatarios, pero principalmente dedicado a los hijos de los mismos, una tradición que se había perdido con anteriores mesas.
Se trató de una “piñatada” amenizada por dos payasos, con el objetivo de unificar a todos los comerciantes de este recinto comercial. “Queremos que esto se haga una tradición y continúe años tras año para rescatar nuestras festividades”, finalizó Isabel Nangusé.












