Las fuertes lluvias que se han registrado las últimas semanas en Chiapas, sumado al poco trabajo en 16 municipios de la entidad para recolectar la basura, ha provocado que hasta el momento se hayan descargado sobre las márgenes del Cañón del Sumidero un promedio de 411 toneladas de residuos sólidos, situación que ha obligado al personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) a redoblar esfuerzos para levantar toda la basura, remarcó el coordinador del Programa de Conservación de Humedales en ese sitio, Javier Díaz Náfate.
Entrevistado sobre el tema, detalló que de todo lo recolectado, el porcentaje más alto obedece a la extracción de madera con 290 toneladas y que representa el 70.56 por ciento; en segundo lugar se encuentra el ripio, con 199 toneladas (29%) y, finalmente, los plásticos representan el porcentaje restante.
En este último rubro se incluyen aquellas sustancias que son tóxicas como los pesticidas; además, remarcó, durante el 2020 se han levantado objetos que pudieran considerarse como atípicos, dentro de ellos balones de futbol, pedazos de vehículos o artículos del hogar, situación que pudiera tener como factor central, opinó, que las lluvias ingresaron a muchos hogares y se llevaron todo a su paso.
Recolección de desechos
Son 15 personas las que trabajan de manera permanente en la recolección de los desechos; utilizan tres embarcaciones, una con capacidad de hasta tres toneladas y dos más con 1.5 toneladas cada una, es así como se hace frente a uno de los problemas más importantes en el Cañón del Sumidero.
El programa de la Conanp tiene como objetivo final la recolección de todos los residuos flotantes que llegan a dicho espacio, sin embargo, las complicaciones incrementan con la llegada de las precipitaciones.
Lo que han detectado en la dependencia federal, explicó Díaz Náfate, es que el paso de la tormenta tropical “Cristóbal” incrementó la recolección de la basura.
Los residuos sólidos en el Cañón del Sumidero generan, cada año, un promedio de dos mil 500 toneladas de basura, todo depende del arrastre que provoquen las precipitaciones y las actividades que también hagan los 16 municipios y las 224 comunidades que producen desechos que terminan en esa reserva natural.
Lo que realizan en estos momentos desde la parte institucional, apuntó el coordinador, son acciones preventivas, al considerar que en los meses de agosto y septiembre se pueden presentar las lluvias más intensas, lo que aumenta el riesgo de que el conocido “tapón” se sature de basura.
La dependencia federal gasta en promedio mil 500 pesos diarios de gasolina para levantar los residuos, sin embargo, cuando la situación se complica más se tienen que invertir hasta tres mil 500 pesos cada 24 horas para el consumo del combustible; por esa razón, se diseñaron dos espacios de transferencia de material (La Selvita y la Huella) donde se deja todo lo relacionado a la madera y el ripio para que descompongan de forma natural y no se genere un impacto negativo en el ecosistema.
Para el caso de los plásticos o aquellos de manejo peligroso, tienen un convenio con organizaciones para su adecuado manejo, que va desde el reciclaje hasta la destrucción de las botellas que se consideran tóxicas.
En caso de aquellas envases de agua o refrescos, a través de una prensa compactadora se trata este material y después se hace la extracción final.
La recolecta de tantas toneladas de madera, consideró, obedece a los incendios forestales que ocurren en la entidad, al cambio de uso de suelo y hasta la tala ilegal que se da en varios espacios.
Aunque la entidad vive una pandemia, las actividades que hacen en la Conanp son necesarias para mantener el equilibrio en el parque y no se pueden suspender.












