Un total de 44 mil firmas fueron recolectadas por diversos ciudadanos en Chiapas, que corresponden a más del 1 % de la lista nominal, para que el Poder Legislativo empuje una iniciativa que sancione el maltrato animal con hasta seis años de cárcel en aquellos casos en los que se promuevan lesiones que lleven a la muerte de los ejemplares.
Eduardo Balcázar, presidente del Colectivo Maltrato Animal al Código Penal, recordó que después de dos años de actividades se obtuvo el apoyo de la población para superar las 37 mil firmas que pide la ley, pero confió en que son más las personas que quieren que haya una proyección hacia los animales.
Da vergüenza —dijo— que Chiapas sea un estado rico en biodiversidad, pero que no se cuenta con una ley de protección animal, siendo una de las tres entidades que no ha legislado sobre el tema.
Balcázar recordó que en la “congeladora” del Congreso local hay varias propuestas que no fueron discutidas y no se entienden las razones. “Es momento de que se escuche la voz de la ciudadanía para que las iniciativas se puedan llevar a pleno”, remarcó.
En ese sentido, consideró que Chiapas requiere de un cambio y las propuestas que emanan de la ciudadanía hacen crecer la democracia. El Colectivo Maltrato Animal buscará una audiencia con las autoridades estatales para exponer la preocupación del tema.
Rodrigo Maza, también integrante del Colectivo Maltrato Animal al Código Penal, refirió que la ley marca que, además de las firmas, deben presentar los nombres de quienes se sumaron al apoyo, la exposición de motivos, así como la propuesta de ley y un oficio de intención dirigido a la Mesa Directiva.
Sanción
Lo que han planteado es que a la persona que por acción u omisión realice actos de maltrato o crueldad en contra de cualquier animal de manera ilícita o sin causa justificada (que provoque lesiones sin poner en riesgo la vida) por un médico zootecnista (con cédula profesional), sea sancionada de uno a tres años de prisión, con multas de 50 a 100 días de salario
Sin embargo, en la agravante se eleva a seis años de prisión en los siguientes supuestos: si las lesiones provocan la muerte del animal, si se ejecutan actos de crueldad que prolonguen la agonía o que el sujeto activo les tome foto o los grabe para hacerlos públicos.












