En Chiapas, solamente el 1.5% de las viviendas cuenta con un seguro de desempleo, pese a que durante la actual pandemia se han perdido un número importante de empleos, indicó la docente e investigadora, Irma Pérez Cancino.
La experta recordó que los créditos hipotecarios cuentan con un seguro de desempleo, los cuales están disponibles para aquellos trabajadores que por alguna situación se hayan quedado sin su fuente de empleo.
En este contexto, destacó que durante los meses de marzo, abril y mayo se han perdido un millón 30 mil 366 empleos, mientras que para el trimestre junio-agosto, se perdieron 680 mil más, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La investigadora indicó que derivado de estas pérdidas de empleo, muchos trabajadores dejaron de pagar sus créditos hipotecarios, que tienen con los bancos privados o a través de la llamada banca social, conformada principalmente por el Infonavit y el Fovissste.
Por ello, hizo un llamado a los trabajadores en situación de desempleo, a que se informen sobre estos beneficios, se acerquen a los ejecutivos de las instituciones donde tienen su crédito y hagan válido este apoyo al que tienen derecho.
La también analista detalló que el Infonavit cuenta con un programa de prórroga total por un plazo de cuatro meses por desempleo; Fovissste cuenta con una prórroga de hasta por un año de desempleo; y la banca privada cuenta con otras que van desde los tres meses a un año por desempleo.
“Un seguro de cobertura amplia protegería este patrimonio contra incendio, terremoto, erupción volcánica o fenómenos hidrometeorológicos, como huracanes e inundaciones, pero también podría incluir la protección de todo los muebles y aparatos electrónicos que haya dentro del bien inmueble”, indicó.
Recomendó que al contratar un seguro por desempleo, se guarde las facturas de todos los aparatos, se consideren los gastos extraordinarios y valuar adecuadamente la propiedad. “En caso de siniestro la mayoría de las coberturas no pagan el 100% y se puede pagar una parte de la cobertura; las aseguradoras proporcionan facilidades de pago y es mejor asegurar, aunque sea sólo una parte que no asegurar nada”.
Por último, dijo que existe poca o nula cultura de adquisición de seguros de protección en general. Según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), sólo 8.6% de las viviendas en el país tienen, voluntariamente, una cobertura que las proteja contra desastres naturales.












