El agua de los bebederos, tanto para fauna terrestre como aérea, debe cambiarse cada día en la zonas urbanas para evitar la reproducción de enfermedades durante las altas temperaturas, explicó el biólogo Gilberto Pozo Montuy.
“En la ciudad es muy diferente al medio natural, en las ciudades estamos hablando de fauna urbana y se recomienda que si se pone un bebedero afuera de las casas, se cambie cada día, [pues] si se deja sin cambio de agua crecerán las larvas del mosquito”, explicó.
En cuanto a las aves, las más recurrentes a estos bebederos son los pichones, los zanates y las palomas, “aves generalistas que tiene mucha resistencia” y que pueden compartir el agua de un recipiente.
Riesgos en otros animales
“En gatos y perros puede haber proliferación por animales que estén infectados, así como riesgos que puedan darse. Por ello, la recomendación es que haya para ciertas especies, por ejemplo: los bebederos para colibríes, no es recomendable porque se hacen dependientes y no polinizan”, explicó Pozo Montuy.
Mencionó que hay sitios en las grandes ciudades donde los bebederos para perros y gatos podrían funcionar con áreas verdes que cuentan con agua corriente, pero “mi opinión es que es factible colocar los bebederos para los animales urbanos”.
En algunas viviendas de la ciudad existen personas que colocan recipientes con agua. Ante ello, el biólogo dijo que puede hacerse lo mismo para las aves, para que no padezcan tanto las altas temperaturas en las grandes urbes.
Expertos en la materia señalan que especialmente las aves tienen pocos mecanismos para reducir su temperatura corporal, por lo tanto, son propensas a sufrir golpes de calor. En este caso, recomiendan colocar algo de peso en el interior del recipiente con agua para evitar que se caiga.











