Chiapas es el principal productor de café orgánico, sin embargo, está sujeto a los mercados de Estados Unidos y Europa, lo que suele poner en jaque a los caficultores ante los efectos de liberación y concentración del capital, destacó el fitotecnista de la Universidad Autónoma de Chapingo, Ismael Gómez Gómez, quien recomendó la incursión en países como Japón, China o la promoción del consumo interno.
En Chiapas, la cafeticultura es una de las actividades económicas más importantes; aproximadamente el 85 % de la producción se exporta internacionalmente, el 10 % se distribuye a nivel nacional y el 5 % es consumido de forma local.
Medida
Debido a que está estrechamente ligada al mercado, los productores sufren de manera importante los efectos de la liberación y concentración del capital, por lo cual el ingeniero recomendó la identificación de nuevos mercados, ya que hay una limitación hacia los nichos naturales de Estados Unidos y Europa.
En ese sentido, resaltó que existen mercados como Japón o China, los cuales pueden resultar más atractivos. “El café chiapaneco es muy apreciado en el extranjero, no obstante, comparándolo con el colombiano, se traduce a más trabajo de posicionamiento”.
Implementar campañas
Dijo que para lograrlo se deben implementar campañas a nivel internacional que destaquen a la denominación Café Chiapas en países que pueden ser posibles nuevos consumidores.
El investigador sostuvo que es necesaria la promoción y capacitación para el enfoque de la producción de café orgánico de calidad, pues este suele tener un alto valor, pero también una alta exigencia en los mercados.
Asimismo, la implementación de redes de apoyo, sobre todo en los pequeños productores, para que sean ellos quienes obtengan las mejores ganancias bajo un sistema de Comercio Justo.
Por último, subrayó que un mercado poco explotado ha sido el interno, ya que “los mexicanos consumimos anualmente, per cápita, mil 600 kilogramos anuales, es decir, un promedio de 1.6 kilos por persona al año; es la bebida más consumida en todo el mundo, pero aquí su principal competencia son las bebidas embotelladas”.
Por lo cual, acotó, hace falta promover de forma oportuna el consumo interno con estrategias para adquirir cafés de calidad, pues “el consumidor mexicano de café no está considerado como un consumidor de calidad ni especialidad”.












