Recomiendan no comprar viviendas sin servicios básicos

Recomiendan no comprar viviendas sin servicios básicos

Ante la creciente demanda en la entidad sobre presuntos fraudes en el desarrollo de fraccionamientos sin las características prometidas por las constructoras, expertos en el ramo de la construcción recomiendan que los compradores de una vivienda no deben aceptarlas sin los servicios básicos en funcionamiento.

En días pasados, habitantes del fraccionamiento Villa Real de Chiapa de Corzo, localizado en el tramo Tuxtla-La Angostura, señalaron el incumplimiento de la constructora que realizó la obra.

De acuerdo con los inconformes, tanto las casas como el mismo fraccionamiento estaban proyectadas de manera muy diferente al que se están entregando. Por dos meses han señalado que no se les suministra el servicio de agua potable, además de haber un problema con el alumbrado público y en las calles.

Según los denunciantes, la oferta fue que “nos prometieron que los servicios básicos estarían de manera frecuente, no tenemos el vital líquido, gastamos más de 2 mil 400 pesos en pipas cada mes, y el encargado de nombre Roldán (ingeniero) no da respuesta, somos más de dos mil familias afectadas”, señaló un integrante del comité de este lugar.

En este contexto, pidieron a los futuros compradores no dejarse engañar, ya que la empresa constructora miente y no da lo que promete, por lo que estarían incurriendo en un tipo de fraude del que nadie ha dado la cara hasta el momento.

Es por ello que Sergio Tovar Palacios, catedrático de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) e integrante del Colegio de Arquitectos Chiapanecos A. C., consideró de suma importancia comprar y hacer tratos con empresas serias y que sean totalmente reconocidas.

“Es muy común que actualmente agarran un terreno grande y lo fraccionan, lo parten sin que sea un fraccionamiento como tal, muchos no son regulares porque no han realizado los trámites ante el ayuntamiento correspondiente”, expresó.

Indicó también que los últimos fraccionamientos que se han estado desarrollando en los últimos años en el extremo poniente-sur de la ciudad, no cuentan con planos. “Un proyecto tiene que contar con cinco etapas para que sea un fraccionamiento, desde la factibilidad de uso de suelo, hasta la municipalización”, señaló.