Bajo el contexto de la pandemia del coronavirus y el regreso a la “nueva normalidad”, el uso de cubrebocas es recomendable principalmente en la vía pública y lugares altamente concurridos, o en caso de no poder guardar una sana distancia como en una oficina, pero este debe ir sumado a otras medidas de prevención.
De acuerdo a la jefa de Planeación y Desarrollo en el Hospital “Dr. Jesús Gilberto Gómez Maza”, Laura Adriana Martínez Maldonado, se recomienda que el uso de cubrebocas debe sumarse a guardar la sana distancia, utilizar gel antibacterial o lavarse las manos frecuentemente, toser o estornudar con el antebrazo cubriendo nariz y boca.
Además es fundamental que al tener el cubrebocas no debe tocarse la cara ni la parte posterior del aditamento, y sobre todo saber cómo colocarlo y quitarlo de manera correcta, para evitar la contaminación cruzada.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la experiencia de otros países, lo recomendable es utilizar el cubrebocas azul, de doble capa, el más común, únicamente en los trayectos de un lugar a otro, por ejemplo de la casa al trabajo, máximo por dos horas.
No es necesario utilizar cubrebocas todo el tiempo o por varias horas, esto lo debe hacer solamente el personal médico y cualquier persona dentro de un área hospitalaria, o bien, en caso de tener una persona enferma en casa bajo los protocolos adecuados.
Sobre el cubrebocas de tela, la especialista mencionó que se han hecho estudios científicos que reportan que sí son recomendables; para estos también aplica colocarlo y quitarlo de forma correcta, y sobre todo lavarlo con agua clorada después de utilizarlo y nunca se debe usar más de un día.
Para colocar el cubrebocas, el azul de doble capa, las costuras deben ir hacia el rostro. Hay que tener las manos limpias para colocarlo de forma que cubra perfectamente boca y nariz y quede bien sujeto.
Es importante no tocar la parte posterior porque podría estar contaminada, tampoco hay que tocarse los ojos, mucho menos se debe bajar o subir el cubrebocas sobre el rostro aunque le cause incomodidad, ya que esto puede provocar la contaminación cruzada.
Para quitar el cubrebocas también es fundamental no tocar la parte posterior, sino tomarlo de los cordones y desecharlo, para posteriormente lavarse las manos con agua y jabón.
Otro tipo de cubrebocas es el denominado quirúrgico, que también es de los más vendidos en las farmacias. Por lo general son de triple capa, lo que otorga mayor protección a los fluidos, de gotas de cinco a seis micras, además lleva un pequeño gancho para ajustarlo a la nariz.
En el caso del cubrebocas N95, garantiza una protección del 95 por ciento contra los fluidos, con gotas menores a cinco micras, gracias a que cierra herméticamente; es especial para el personal médico en la interacción con pacientes con padecimientos respiratorios.












