Los avances tecnológicos han cambiado las formas de poder hacer la vigilancia preventiva sobre la glándula prostática; antes lo más inmediato era hacer un tacto rectal para determinar su estado y, de forma cualitativa, determinar si creció o no, lo que hace cambiar la perspectiva masculina sobre este examen.
Actualmente se cuenta con ultrasonidos y estudios de laboratorio que pueden orientar el diagnóstico sin necesidad de hacer el tacto rectal, que anteriormente generaba resistencia entre los hombres por ser una zona íntima que debía ser revisada o invadida.
Alfredo Castellanos Rodríguez, encargado del Módulo de Vasectomía Sin Bisturí del centro de salud de Tuxtla Gutiérrez, enfatizó que es importante que los pacientes sepan que ya no se realizan las mismas prácticas médicas. Como han evolucionado los aparatos tecnológicos, así lo ha hecho también la medicina y el diagnóstico preventivo.
El especialista indicó que la próstata, posterior a los 40 años, genera cierta alteración, específicamente un crecimiento por una concentración hormonal habitual en los hombres a esa edad, pero que es necesario determinar si es benigno o maligno.
Si el crecimiento provoca sintomatología y el especialista determina que puede agravar o desarrollar otra patología, automáticamente se debe suministrar un tratamiento y un manejo médico.
Si no da sintomatología y es benigno, se debe vigilar y mantener un chequeo ordinario, sobre todo para estar pendiente de que no se convierta en algo maligno y se pueda atender en forma oportuna.
En el caso del centro de salud, explicó que en caso de identificar un crecimiento, y acompañado de un análisis de laboratorio, sugiere que puede existir un grado de malignidad, por lo que se canaliza a un segundo nivel de atención en salud para que el oncólogo o urólogo le dé trámite correspondiente a esa alteración y determine si es benigno o maligno.
Recordó que febrero es considerado el “mes de la salud del hombre”, enfocado a fomentar el autocuidado y acudir a un centro de atención médica para prevenir cualquier tipo de padecimiento, ya que históricamente los hombres no tienen la cultura de vigilar su salud y acuden al médico hasta que su cuerpo demanda la atención.
Indicó que en el centro de salud, algunos padecimientos de mayor incidencia entre hombres son: gastritis, parasitosis, diarreas, y en muy pocas ocasiones acuden por elevación de la glucosa y presión arterial, ya que la mayoría se resiste a admitir que están enfermos, que necesitan orientación médica y cambiar de hábitos.











