Reconoce Sabines la paz que vive Chiapas

Eduardo Ramírez Aguilar junto a Juan Sabines Guerrero. CP
Eduardo Ramírez Aguilar junto a Juan Sabines Guerrero. CP

Tras 14 años de haber partido de Chiapas, el exgobernador Juan Sabines Guerrero regresó a nuestro estado; y ante la ola de especulaciones entre diversos sectores, aclaró que su visita se debió a asuntos familiares y no a aspiraciones políticas.

En una publicación en su cuenta de Facebook, inició diciendo que su regreso fue por una razón profundamente familiar: conocer a su primer nieto, nacido en esta ciudad capital hace unos días.

Expuso que se anunció de su presencia al actual gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, quien en respuesta lo recibió junto a su esposa, Isabel Aguilera, en la sede del Poder Ejecutivo.

Sabines Guerrero describió a Ramírez Aguilar diciendo: “Chiapas tiene un gran gobernador que le ha devuelto al estado la paz, la gobernabilidad, la reconciliación y el desarrollo. Es un gobernante humanista, neoestoico, creyente en Dios y en las personas; exigente consigo mismo y con su equipo, concentrado en gobernar y de una alta generosidad política que sabe que la reconciliación fortalece, no debilita”.

Los grandes gobernadores, dijo, no necesitan dividir para gobernar. “Unen, convocan, escuchan y construyen. Eduardo Ramírez lo está haciendo y, por eso, hoy es el mejor gobernador del país”.

Dijo que durante el encuentro abordaron temas como los tiempos en los que coincidieron como presidente municipal y como gobernador: “Entre 2007 y 2010 coincidimos con una generación extraordinaria de presidentes municipales: Jaime Valls en Tuxtla, Cheque Orduña en Tapachula y Eduardo en Comitán. Eduardo hizo un gran gobierno municipal. Logró construir el nuevo hospital sin cerrar el anterior, creó el parque Ya’Ax Ná, impulsó el Planetario de Comitán, dignificó el centro histórico, atrajo inversión, un centro comercial y salas de cine, y sentó las bases para que Comitán obtuviera el nombramiento de Pueblo Mágico.

“Desde entonces tenía muy claro que sería gobernador de Chiapas”, anotó.

Sobre su tardanza en volver, Sabines Guerrero aclaró: No vine antes, primero, porque así se lo ofrecí a mi sucesor. Después, porque no me nacía volver por la tristeza de ver cómo estaba nuestro amado Chiapas. Hoy encuentro un estado muy distinto: en paz, reconciliado y bien gobernado. No regresé a hacer política electoral. No busco cargos, candidaturas ni posiciones para mí ni para mis hijos en Chiapas. Descártennos”.

Añadió que durante estos días volvió a caminar por lugares que extrañaba. “Gracias a todas las personas que me regalaron un saludo, un abrazo o una fotografía. Recibo ese cariño con humildad y con enorme gratitud. A los chiapanecos nos corresponde cerrar heridas, dejar atrás las divisiones y caminar juntos por Chiapas”.