Lo que comenzó como una oportunidad para aprender sobre el cambio climático, hoy representa algo mucho más grande: jóvenes de pueblos originarios de Chiapas que levantan la voz, presentan propuestas y asumen un compromiso con el futuro de sus comunidades.
Encuentro
En La Albarrada, San Cristóbal de Las Casas, vivimos un momento especial de la Segunda Academia Climática 2026, edición Justicia Climática, una iniciativa impulsada por Unicef México, a la que se suma el gobierno de Chiapas, a través de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), para fortalecer la participación de las juventudes frente al cambio climático. Esta edición marca un precedente al ser la segunda academia de este tipo realizada en México.
Agentes de cambio
Hoy estos jóvenes fueron reconocidos como Guardianes Ambientales, por su participación, sus conocimientos y su disposición para llevar lo aprendido a sus comunidades.
Porque esta academia no se trató solamente de escuchar. Las y los participantes compartieron experiencias, saberes heredados de sus pueblos y proyectos de justicia climática que parten de una realidad que conocen bien: la importancia del agua, los bosques, el suelo y las microcuencas para la vida de sus familias.
Durante esta jornada, la titular de la Semahn, Magdalena Torres Abarca, destacó el valor de escuchar a las juventudes y acompañar sus propuestas para que encuentren oportunidades de convertirse en acciones reales. Un esfuerzo que se suma a la visión del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, de construir un Chiapas con mayor conciencia ambiental, donde las comunidades sean protagonistas de su propio desarrollo.
La justicia climática también comienza cuando escuchamos a quienes durante mucho tiempo no habían tenido suficiente espacio para decidir sobre su futuro. Hoy, estos jóvenes regresan a sus comunidades con nuevas herramientas, ideas y una responsabilidad que ellos mismos han decidido asumir.
La academia termina, pero su verdadera historia apenas comienza. Y comienza en sus pueblos, donde el conocimiento de sus mayores y la fuerza de una nueva generación pueden abrir camino hacia la prosperidad compartida.












