El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) reconoció “la hospitalidad del Gobierno de México y de Chiapas” que da a cientos de centroamericanos que huyen de la violencia provocada por la delincuencia organizada y las pandillas, en sus lugares de origen.
La jefa de la Oficina de Acnur en Chiapas, Perrine Leclerc, pidió atender la problemática que se vive en la Frontera Sur mexicana ante lo que llamó “crisis de refugiados del Triángulo del Norte de Centroamérica”.
En el marco de una exposición para celebrar el Día Mundial del Refugio, con la participación de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), organismos defensores de derechos humanos, autoridades federales, estatales y municipales, convocó a la sociedad a solidarizarse con los cientos de migrantes que en forma “invisible” buscan un refugio para proteger sus vidas.
Calificó como “terrible” la situación de 65 millones de desplazados en todo el mundo, como los casos de Africa o Medio Oriente, aunque “en el Triángulo del Norte de Centroamérica –Guatemala, El Salvador y Honduras- la violencia generada por la delincuencia organizada y las pandillas están provocando la salida de cientos de personas”.
La representante de la Comar en Tapachula, Alma Delia Cruz, por su parte indicó que se ha fortalecido la coordinación con Acnur, el Instituto Nacional de Migración, autoridades estatales y municipales para brindar atención a los solicitantes de refugio en esta región.
Señalaron que el Gobierno de Manuel Velasco Coello en Chiapas ha fortalecido las acciones para la protección de los migrantes que ingresan por esta región y se ha convertido en un aliado estratégico para la protección de los extranjeros, sin distingo de nacionalidades o de estatus migratorio.











