Ana Laura Mondragón * CP. El Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Chiapas (CESAVE Chiapas), reconoció que en la entidad, como en todo el país, los propietarios o tenedores de ganado tienen la obligación de prevenir y combatir enfermedades con los tratamientos, medidas y los plazos que determinen las autoridades del ramo.
Sin embargo consideró, se carece de un sistema de vigilancia y diagnóstico de las enfermedades pecuarias existentes o susceptibles a presentarse.
Sostuvo que las enfermedades que afectan a los animales son una permanente amenaza para la producción pecuaria, y por ello en la entidad se deberían de realizar esfuerzos para combatirlas, pero dijo, no se hace ya que el ingreso de una enfermedad animal exótica al territorio chiapaneco tendría efectos devastadores.
Resaltó que estas consecuencias no serían sólo cuantificables por el costo directo que la enfermedad podría producir, sino por la pérdida de mercados, debido a embargos comerciales fundamentados en razones zoosanitarias, que serían aplicados de inmediato por otras entidades u otros países.
Finalmente, el Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Chiapas, señaló que lejos de proponer políticas pecuarias y normas legales transparentes que garanticen al productor, comercializador, consumidor nacional y al exterior la calidad sanitaria de las mercancías pecuarias comercializadas, tampoco se elaboran normas de emergencia para cuando surja alguna enfermedad cuarentenable o cuando su condición sanitaria cambie, lo que ya se está convirtiendo en una urgencia.











