Reconocen dificultad para contratar a capacitadores

En el último mes renunció casi la mitad de los CAES. CP
En el último mes renunció casi la mitad de los CAES. CP

Joshua Than Cancino, consejero del distrito 09, con cabecera en Tuxtla Gutiérrez del Instituto Nacional Electoral (INE), consideró que el proceso electoral 2023-2024 presenta retos sin precedentes; uno de estos es el desinterés en la convocatoria para fungir como capacitadores asistentes electorales (CAES).

Los CAES son funcionarios del INE en campo responsables de invitar, convencer y capacitar a la ciudadanía sorteada a participar como integrantes de las mesas directivas de casilla.

Renuncias

Than Cancino también señaló la elevada cantidad de renuncias de los capacitadores, por lo que el pasado 27 de febrero aprobaron, en el Consejo Distrital, el acuerdo por el que se expide una nueva convocatoria de carácter permanente para ocupar las vacantes de estos puestos.

No obstante, en este tiempo se ha logrado la visita de 41 un mil 966 ciudadanos de los 43 mil 823 sorteados y de estos se ha notificado efectivamente a cuatro mil 143.

De estos, se han capacitado a tres mil 698 de los cuatro mil 896 necesarios para integrar las 544 casillas. No obstante, la experiencia en procesos pasados hace que se requiera capacitar a un total de nueve mil 357 ciudadanos, toda vez que en Tuxtla Gutiérrez se presenta un alto índice de abandono por parte de la ciudadanía de sus funciones como mesa directiva de casilla, por lo que es necesario capacitar antes de la elección a más del doble de funcionarios necesarios.

“Debido a esta baja participación de la ciudadanía, en algunas secciones del distrito será necesario abrir la lista nominal para poder completar la integración de las mesas directivas de casilla, sin que esto signifique que el INE arbitrariamente designe a estos”, compartió el consejero.

Por último, Than Cancino externó lo ubicado por el personal en campo acerca del rechazo de la ciudadanía a participar por diversas razones, como el miedo, pese a las medidas que se están tomando, así como el ofrecimiento a estos de un pago por parte de partidos políticos a cambio de fungir como representantes de partido en casilla; lo cual, en el peor de los casos, sucede cuando ya han sido capacitados por el instituto electoral.