El Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) reconoció la labor de lucha de diversas mujeres chiapanecas, quienes fueron vitales para que la entidad se convierta en el segundo estado del país que reconociera el derecho al voto y ser votadas para este sector.
Cabe señalar, el instituto ubicó las altas sociedades urbanas del siglo XIX como el lugar donde ingresó el feminismo en México, pero para su materialización, las del sureste mexicano fueron vitales a través de impulsar el sufragio femenino a nivel local, Chiapas se volvió el segundo estado en permitir a las mujeres votar tras lo hecho por Yucatán.
“Esto solo se logró por los miles de activistas que decidieron luchar por los derechos que les otorgaran igualdad política con los hombres. Chiapas, tanto por su diversidad cultural como por su histórica efervescencia política, siempre ha sido un estado de grandes cambios políticos en nuestro país”, consideró INEHRM.
Durante la Revolución Mexicana, la entidad destacó junto con Tabasco por su movimiento anticlerical, que para el sector feminista se tradujo en impulsar el desarrollo educativo e intelectual de las mujeres a través de limitar el poder que tenía la Iglesia Católica sobre ellas.
Fundación de la Normal para Mujeres
El Instituto vinculó el entusiasmo revolucionario de las chiapanecas con la fundación de la Escuela Normal para Mujeres, en 1902, cuya creación partía de los ideales conservadores de la época, que veía en la profesión de maestra un lugar ideal para la mujer: “ahora educarían a las niñas y a los niños en escuelas formales y no solo en casa”.
Florinda Lazos León fue la abanderada de las chiapanecas que buscaron la emancipación de la mujer en la turbulenta primera mitad del siglo XX. Su participación en los eventos más importantes que vivió el país le llegó temprano. A los 15 años se convirtió en enfermera del Ejército Libertador del Sur, lo que le ayudó a su temprana politización. Tras haber vivido los pormenores de la etapa bélica de la Revolución, ayudó a la pacificación de Chiapas y comenzó su desarrollo como activista y periodista en pro de los derechos de la mujer.
Los textos de Florinda Lazos que se imprimieron en publicaciones como Altruista o La Gleba, estuvieron orientados a tomar conciencia de la igualdad entre hombres y mujeres en relación a sus capacidades intelectuales, siempre bajo una noción histórica fuera de lo común para su tiempo.
En 1921 se une al Partido Socialista Soconusco, a la postre Partido Socialista Chiapaneco, el cual era dirigido por Felipe Carrillo Puerto, que luego sería gobernador de Yucatán y quien era hermano de Elvia Carrillo Puerto, una luminaria de la lucha feminista en el país.
Decreto
El 20 de mayo de 1925, el gobernador interino de Chiapas, César Córdoba Herrera, aprobó el Decreto número 34 que concedió los mismos derechos políticos a las mujeres y a los hombres. Lazos León no desaprovechó la oportunidad, y en 1926 se convirtió en la primera diputada de Chiapas a nivel local. Tras terminar su periodo como legisladora, continuó su labor política en el PNR y en la organización de numerosos congresos, donde se discutía la ampliación de los derechos de la mujer.
Su activismo estuvo a la par de Ermila Galindo, secretaria particular del presidente Venustiano Carranza, y fue una de las mujeres más poderosas del país junto a Elvia Carrillo Puerto, con las que compartió ingentes esfuerzos que tuvieron una paga hasta 1953, cuando se aprobó el voto femenino en todo el país.
Por tanto, el Instituto reconoció el papel de Florinda Lazos, Ermila Galindo, Fidelia Brindis y Sofía Calderón como parte del movimiento que hoy, a 100 años, da el derecho al voto a las mujeres.












