Han pasado más de ocho años desde los sismos de 2017 que dañaron estructuras escolares y que, en su momento, fueron señaladas como un riesgo para la integridad de los alumnos. Sin embargo, pese a que se informó que los recursos estaban etiquetados, los salones no fueron demolidos. Ante ello, padres de familia exigen atención, ya que aseguran que se han firmado minutas que no se han cumplido, por lo que advierten nuevamente posibles bloqueos en la frontera con Guatemala.
Más de 30 escuelas afectadas continúan en espera de la reconstrucción de su infraestructura. A casi nueve años del desastre, el Instituto de la Infraestructura Física Educativa del Estado de Chiapas (Inifech) ha incumplido acuerdos establecidos con padres de familia para la atención de aulas.
En entrevista, Javier Ovilla Estrada, presidente regional del Comité de Padres de Familia de municipios de la Frontera Sur, señaló que funcionarios del Inifech solicitaron a directores y comités que se encarguen de la demolición de aulas dañadas. Esta petición fue calificada como una irresponsabilidad, al implicar riesgos de accidentes y representar un intento de evadir responsabilidades.
Indicó que pese a múltiples reuniones con autoridades, no existe seguimiento formal a los compromisos adquiridos, lo que mantiene en incertidumbre a las instituciones educativas y a los padres de familia que durante años, han exigido atención.
Piden intervención
Asimismo, afirmó que han solicitado la intervención de autoridades estatales para garantizar el cumplimiento de acuerdos establecidos desde 2017, durante la administración de Manuel Velasco, los cuales contemplaban la demolición y reconstrucción de planteles afectados.
Agregó que recientemente se les pidió inspeccionar espacios para nuevas aulas y posibles demoliciones, propuesta que fue rechazada por considerarla contradictoria con los acuerdos previos.
Finalmente, puntualizó que, aunque han mantenido comunicación con el delegado de educación en la zona, Venerando Díaz, las respuestas han sido insuficientes y limitadas a llamadas telefónicas en las que se asegura que los problemas están resueltos, sin respaldo documental.












